
En Bolivia, la democracia celebró 40 años de vigencia continua, un hito histórico que marca la voluntad del pueblo de sostener la institucionalidad y el respeto al voto. En este contexto, autoridades locales reflexionaron sobre los avances y desafíos pendientes para consolidar un sistema más participativo y descentralizado.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el presidente del Concejo Municipal de Tarija, Fernando Castellanos, destacó que la democracia no se limita al acto electoral cada cinco años, sino que se construye día a día con la participación activa de vecinos, organizaciones sociales, productores y diversos sectores de la sociedad civil.
Castellanos señaló que la esencia de la democracia está en el debate de ideas, en la aceptación de diferencias y en la búsqueda de consensos que permitan dar soluciones concretas a las demandas de la ciudadanía. “Una idea puede ser tan poderosa que llegue a transformar la vida de la gente”, afirmó.

Durante el acto, participaron también concejales de diferentes municipios del país y delegaciones provenientes de Argentina, lo que reafirmó el carácter integrador y plural de la democracia boliviana. La presencia internacional, según Castellanos, simboliza la importancia de compartir experiencias para enriquecer los procesos democráticos.
El presidente del Concejo Municipal resaltó la necesidad de fortalecer lo que denominó “la Bolivia profunda”, haciendo referencia a los municipios y comunidades rurales que representan la base del país. Subrayó que la nueva Constitución otorgó 43 competencias a los gobiernos subnacionales, pero sin el respaldo de los recursos necesarios.
En ese sentido, Castellanos planteó la urgencia de un pacto fiscal que permita corregir esta inequidad y otorgar a los municipios las herramientas financieras para ejercer sus atribuciones. “El exceso de poder centralista nos está haciendo daño y frena el desarrollo equitativo del país”, advirtió.
El dirigente enfatizó que un acuerdo fiscal fortalecería la autonomía local y contribuiría a que los gobiernos subnacionales puedan atender con eficacia las demandas de la población en áreas como salud, educación, producción y servicios básicos.
Finalmente, Castellanos expresó su optimismo en que, a través del diálogo y la construcción colectiva, se pueda avanzar hacia una democracia más justa y equilibrada. Recalcó que el reto no solo es defender los 40 años de vida democrática, sino consolidar un futuro donde los municipios tengan voz y recursos para seguir construyendo el país desde abajo.
