
La Gobernación de Tarija enfrenta un escenario económico complejo para la gestión 2025, marcado por una disminución significativa de recursos que impactará directamente en la planificación financiera del departamento. Según estimaciones oficiales, el presupuesto sufrirá una reducción aproximada de 80 millones de bolivianos en comparación con la presente gestión.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el secretario de Economía y Finanzas, Erick Montaño, explicó que esta disminución obliga a realizar ajustes responsables con el fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones y programas vigentes. “Hemos hecho un trabajo técnico que se ha remitido a la Asamblea, donde se está evaluando en la Comisión de Hacienda”, señaló.
Montaño enfatizó que la administración departamental aplicó desde un inicio una política de orden y disciplina financiera, la misma que afirma debería replicarse a nivel nacional. “Los demás son discursos políticos. La realidad es que el país no cuenta con los recursos suficientes para sostener todos los compromisos que se prometen en campaña”, sostuvo.
Respecto a las críticas sobre la reducción de recursos en programas sociales, la autoridad explicó que la situación responde estrictamente a la disponibilidad presupuestaria. “Nadie quiere disminuirse, es lógico, pero tenemos que ser conscientes de que atravesamos una crisis. No podemos crear expectativas irreales”, apuntó.
Asimismo, descartó que estos ajustes sean una decisión política, insistiendo en que se trata de medidas técnicas basadas en la situación financiera actual. “Lo que hemos hecho es proyectar con los recursos disponibles. No se trata de consensuar, porque todos van a pedir más, pero los ingresos no alcanzan para cubrirlo todo”, remarcó.
Montaño pidió a la ciudadanía comprender el contexto económico tanto del departamento como del país, que enfrenta una reducción de ingresos y limitaciones en la inversión. “Los departamentos están viviendo una crisis que obliga a ser responsables en la asignación de recursos”, afirmó.
El secretario explicó que, pese a la disminución presupuestaria, la Gobernación busca priorizar el cumplimiento de programas esenciales y garantizar la continuidad de los servicios básicos que benefician a la población. “Seguimos trabajando en ajustar lo necesario, pero sin dejar de lado lo más importante”, aseguró.
Finalmente, Montaño reiteró que la Gobernación continuará gestionando recursos y buscando alternativas de financiamiento, pero advirtió que el panorama económico exige prudencia. “La estabilidad de Tarija depende de un manejo transparente y responsable del dinero público”, concluyó.
