
En Bolivia, el proceso electoral avanza hacia su segunda vuelta bajo un calendario más ajustado y con el reto de garantizar nuevamente seguridad y transparencia en las urnas. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha intensificado las labores de supervisión en los nueve departamentos del país, con el propósito de evaluar y fortalecer el desarrollo del proceso democrático.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el vocal del TSE, Gustavo Ávila, explicó que la supervisión en Tarija cerró un ciclo de visitas técnicas realizadas en todo el territorio nacional. “Escuchamos a la sala plena del Tribunal Departamental Electoral, a su equipo técnico, y recogimos las mejoras que se puedan implementar de cara a la segunda vuelta”, indicó.
La autoridad electoral recalcó que la reducción de plazos representa uno de los principales desafíos de esta etapa. Mientras que en la primera vuelta el calendario contemplaba 150 días, ahora solo se cuenta con 60. “Eso nos obliga a agilizar procedimientos y a ser más eficientes en cada una de las fases”, añadió Ávila.
Entre los avances destacados se encuentra el sorteo de la ubicación de las organizaciones políticas en la papeleta de sufragio, hecho que permitió dar inicio al proceso de impresión de las mismas. Este paso, señaló Ávila, es clave para cumplir con el cronograma establecido y garantizar que el material esté disponible en los tiempos previstos.
Asimismo, el vocal subrayó que el TSE debe atender tanto el voto en el exterior como en el territorio nacional, lo que implica una logística compleja que demanda coordinación interinstitucional y cumplimiento estricto de los plazos. “Estamos trabajando para que la ciudadanía perciba la misma confianza que en la primera vuelta”, puntualizó.
El TSE ha planteado que estas supervisiones no solo sirvan para controlar avances, sino también para identificar dificultades y fortalecer la organización electoral en cada departamento. La meta es ofrecer a la ciudadanía un proceso ordenado y confiable.
Ávila aseguró que la institución mantiene firme su compromiso de resguardar la voluntad del pueblo boliviano mediante la transparencia en todas las fases, desde la preparación del material electoral hasta el cómputo de votos. “Nuestro objetivo es consolidar un proceso con altos estándares de seguridad y legitimidad”, remarcó.
De esta manera, el Tribunal Supremo Electoral reafirma que la segunda vuelta se desarrollará con todas las garantías, manteniendo la confianza ciudadana y fortaleciendo la democracia en Bolivia.
