
El vicepresidente defiende sus denuncias contra la Policía y acusa encubrimiento, mientras el comandante expone su historial disciplinario
El vicepresidente Edmand Lara respondió con firmeza al comandante general de la Policía, Mirko Sokol, luego de que este pusiera en duda su credibilidad y recordara su historial disciplinario en medio de la controversia por denuncias contra la institución.
A través de un video, Lara rechazó las declaraciones del jefe policial y sostuvo que este mantiene una actitud inapropiada hacia su investidura. “El comandante general de la Policía boliviana le debe respeto tanto al presidente como al vicepresidente. Se olvida y piensa que mi persona sigue siendo su subalterno. Pero, señor comandante, lo que he dicho es la verdad. (…) Gracias al pueblo soy el vicepresidente y usted me debe respeto”, afirmó.
El cruce de declaraciones se da tras la defensa pública de Sokol en torno al denominado caso “maletas”, donde aseguró que la Policía actuó dentro del marco legal y descartó cualquier encubrimiento o vínculo con hechos de corrupción o narcotráfico.
En contraste, Lara insistió en que sus acusaciones están respaldadas por informes, declaraciones y actuaciones dentro de procesos de investigación, y señaló que existiría encubrimiento de presuntas irregularidades en la institución, incluyendo el caso de las “narcomaletas”.
El vicepresidente también cuestionó la situación interna de la Policía, a la que describió como afectada por hechos de corrupción, extorsión y la participación de algunos efectivos en actividades ilícitas, lo que —según indicó— genera desconfianza en la ciudadanía.
Por su parte, un día antes, Sokol presentó el historial disciplinario de Lara, detallando siete llamadas de atención, tres arrestos, tres procesos disciplinarios, dos retiros temporales, un proceso penal y una baja definitiva sin derecho a reincorporación.
Ante ello, la autoridad defendió su trayectoria y aseguró que dichas sanciones se dieron por denunciar irregularidades dentro de la institución, además de afirmar que no contó con las garantías necesarias para su defensa en los procesos disciplinarios.
Durante su intervención, el comandante también elevó el tono y calificó las críticas como ataques provenientes de personas “neófitas”, “mitómanas” y “resentidas”. En respuesta, Lara reiteró que su objetivo es una Policía “digna” y exhortó a combatir la corrupción interna, advirtiendo que el poder no es permanente.
