
La creciente tensión social y política que atraviesa Bolivia continúa generando preocupación en distintos sectores de la sociedad. Frente a los conflictos, bloqueos y hechos de violencia registrados en varias regiones del país, la Iglesia Católica volvió a pronunciarse exhortando a las autoridades y a los actores involucrados a buscar soluciones pacíficas que permitan restablecer la tranquilidad y evitar mayores perjuicios para la población.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el obispo de Tarija, Jorge Saldías, expresó su preocupación por la situación que vive el país y convocó a los bolivianos a no perder la esperanza ni renunciar a la búsqueda de consensos. Señaló que desde Tarija se debe seguir promoviendo una cultura de encuentro y entendimiento, priorizando siempre el bienestar colectivo por encima de los intereses particulares o sectoriales.La autoridad eclesiástica manifestó que el diálogo sincero, respetuoso y transparente sigue siendo la herramienta más efectiva para superar las diferencias y encontrar soluciones duraderas a los problemas que afectan a la nación. Consideró que, en momentos de crisis, es fundamental mantener abiertos los espacios de conversación y fortalecer los mecanismos que permitan acercar posiciones entre los distintos actores sociales y políticos.

Saldías remarcó que la violencia no representa una salida a los conflictos y advirtió que este tipo de acciones únicamente profundizan las divisiones y generan nuevas dificultades para la población. En ese sentido, afirmó que las confrontaciones terminan afectando principalmente a familias, trabajadores, instituciones y ciudadanos que no forman parte directa de las disputas, pero que sufren las consecuencias de la paralización y la incertidumbre.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades competentes y a los sectores movilizados para que actúen con responsabilidad y prioricen el interés general del país. Indicó que Bolivia necesita construir escenarios de paz y entendimiento que permitan encarar los desafíos económicos y sociales que actualmente preocupan a miles de familias en diferentes regiones.
Finalmente, el Obispo de Tarija reiteró que la reconciliación y el respeto mutuo deben ser los pilares para enfrentar cualquier crisis. Señaló que la sociedad boliviana tiene la capacidad de encontrar caminos de solución mediante el diálogo y la convivencia pacífica, evitando que la confrontación continúe generando sufrimiento y afectando el desarrollo normal de la vida de los ciudadanos.