
El Servicio Departamental de Salud de Tarija atraviesa una situación crítica debido al incremento de pacientes que requieren quimioterapias ambulatorias, una demanda que supera la capacidad del espacio actualmente habilitado para estos tratamientos y que obliga a plantear la ampliación de horarios de atención.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el director del Sedes, Nils Cazón, explicó que el servicio se creó en 2023 para descongestionar el hospital y evitar que los pacientes oncológicos se expongan a ambientes saturados. Sin embargo, el número de personas que acude a diario sobrepasó todas las previsiones iniciales.
Cazón recordó que el ambiente especial fue implementado justamente para que los enfermos dejaran de recibir sus tratamientos en áreas inadecuadas, como el antiguo hospital del Quemado. Gracias a esta iniciativa, muchos pacientes pudieron acceder a quimioterapias en condiciones más seguras y con menor riesgo de exposición a infecciones.
A pesar de los avances, la demanda actual ha generado la necesidad de habilitar turnos nocturnos. “El flujo de pacientes es tan alto que ya no alcanza el horario diurno, pero no contamos con el personal suficiente para abrir en la noche”, lamentó el director, quien advirtió que esta limitación retrasa tratamientos urgentes.
Desde hace más de dos semanas, el Sedes envió solicitudes formales al Ministerio de Salud para obtener autorización que permita mover recursos humanos y cubrir esta ampliación de horarios. Hasta el momento, la institución no recibió una respuesta oficial, lo que mantiene en incertidumbre a los pacientes.
Cazón pidió celeridad a las autoridades nacionales y reafirmó el compromiso del Sedes de seguir gestionando soluciones. Señaló que urgen acciones inmediatas para evitar mayores demoras en los tratamientos y garantizar una atención digna a quienes dependen de la quimioterapia para enfrentar su enfermedad.