
Bolivia denunció este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) hechos que “amenazan el orden democrático” y la “vulneración deliberada de los derechos” de los bolivianos por los bloqueos y movilizaciones.
El canciller Fernando Aramayo expuso la situación política y social que atraviesa el país y presentó los hechos de violencia registrados en distintas regiones, los cuales, según señaló, estarían orientados a generar desestabilización y afectar el funcionamiento del Estado democrático.
El Consejo Permanente se reunió a solicitud de Bolivia, para dialogar sobre la “situación política” del país y Aramayo participó mediante videoconferencia.
Amenazas
Aramayo afirmó que Bolivia acudió al foro regional con “responsabilidad y transparencia”, al considerar que los hechos registrados en las últimas semanas representan una amenaza para la estabilidad institucional, el orden democrático y los derechos fundamentales de la población.
“El Estado Plurinacional de Bolivia desea alertar, con profunda preocupación, sobre una serie de hechos que amenazan gravemente el orden democrático, la institucionalidad y los derechos fundamentales de nuestro pueblo”, dijo Aramayo.
Asimismo, alertó que el país acude al Consejo Permanente porque los “desafíos que afectan la estabilidad institucional de un Estado miembro merecen la atención y el acompañamiento de la comunidad interamericana”.
Aramayo hizo referencia a los bloqueos de carreteras, las medidas de presión y los hechos de confrontación que en los últimos días provocaron dificultades en la circulación, además de afectar el abastecimiento de alimentos, combustibles, oxígeno, medicamentos y otros insumos esenciales.
En ese contexto, advirtió que estas acciones no solo generan perjuicio económico y social, sino que también impactan directamente en la vida cotidiana de la población.
El canciller planteó ante la OEA la necesidad de observar con atención la escalada del conflicto y los riesgos que representa para la estabilidad democrática del país.
Protesta
Y aseguró que las manifestaciones “exceden el legítimo ejercicio de la protesta social y política” y están orientadas a “generar desestabilización institucional, debilitamiento del gobierno y alteración del orden democrático”.
“Ante tales hechos, el Gobierno boliviano desea expresar con absoluta claridad que reconoce y respeta plenamente el derecho a la protesta pacífica, la libertad de expresión y la participación política, pilares de toda sociedad democrática y valores fundamentales del sistema”, señaló.
Asimismo, el canciller pidió una misión internacional de embajadores de la OEA para verificar la situación política y social que atraviesa Bolivia
Por tercera semana, el país sufre movilizaciones y bloqueos. El departamento de La Paz se encuentra cercado y siente la falta de alimentos, combustibles y medicamentos con filas en las estaciones de servicio y mercados desabastecidos.
La Razón