
Los políticos añejos tratan de reverdecer su participación en el escenario actual cobijándose en hechos y en actividades cívicas.

El vocero presidencial, Jorge Richter, afirmó que los comités cívicos no tienen representación porque son las organizaciones sociales hoy las que ostentan ese distintivo por sobre los partidos políticos o entidades cívicas, además los organismos cívicos son la guarida de políticos en crisis.

“Los comités cívicos son hoy el refugio de gente que hace política opositora al Gobierno y que ha estado vinculada a la vieja partidocracia ya en crisis desde 2003”, dijo Richter en una entrevista en Bolivia TV.
El portavoz destacó que es importante observar que los cabildos no tienen convocatoria, porque lo que se vio en el país fueron escasas personas en actos discursivos y eso apenas le da la connotación de cabildo y mucho menos las posibilidades de deliberación.
Lo políticos añejos tratan de reverdecer su participación en el escenario actual cobijándose en hechos y en actividades cívicas; por ejemplo, el Comité Cívico pro Santa Cruz junto con la Gobernación son la expresión de la oposición política en Bolivia, radicalizada, violenta, confrontacional y con un exacerbado discurso de odio y de desprecio por las formas constitucionales en el país y por la diversidad cultural y poblacional que también caracteriza a Bolivia.
“En esa radicalidad es que ellos llevan adelante al Comité Cívico pro Santa Cruz, que trata de ser la voz mandante de lo que debe hacerse como sector opositor en Bolivia; pero encuentran una contradicción que les incomoda, que está en no tener una repercusión nacional”, explicó el vocero.
Recordó que esos cívicos sin representación del pueblo amenazan hoy con un revocatorio, que es una figura constitucional, pero no tienen argumentos para pedirlo, no hay el respaldo a su pedido, entonces quieren que se violente la normativa constitucional, los acuerdos internacionales, las normas vigentes y los acuerdos que el país suscribió en defensa de los derechos humanos con el GIEI para evitar que prescriban los delitos cometidos en las masacres en el golpe de Estado.
“Nos están pidiendo que violentemos la Constitución Política del Estado. El comiteísmo ha desatado una guerra contra la Constitución Política del Estado y ahí el mayor incordio para ellos es la figura del Presidente, quien no les ha permitido que puedan vulnerar la Constitución y que se puedan bañar en la impunidad”, argumentó la autoridad.
Como el Presidente es hoy el mayor incordio que tienen los opositores, quienes perpetraron un golpe de Estado a un gobierno legalmente constituido y que ocasionaron masacres a bolivianos, hoy buscan acortar el mandato presidencial ya sea por el camino violento, como lo vienen intentando desde 2021-2022 e inicios de 2023, o por la vía de la figura de un revocatorio que por los cabildos vistos no tienen expectativas para ganarlo, pero sí quieren movilizar a la gente y tenerla en apronte, más allá del resultado.
Para el internacionalista y analista político Hugo Siles, si bien los cabildos están reconocidos por la Constitución Política del Estado y son una expresión de la democracia de carácter deliberativo, estos también están normados y tienen un procedimiento que obviamente forma parte de la ley específica del Órgano Electoral y tienen algunos requisitos, tienen carácter deliberativo mas no vinculante, y en todo caso los últimos cabildos que han existido en Santa Cruz por lo menos han estado alejados de la posibilidad real de liberación.
“Prácticamente han sido escenarios donde se ha instrumentalizado una agenda de oposición política al gobierno del presidente Luis Arce. Otrora fue el tema del Censo, la Ley de Contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y otros temas de agendas conflictivas que ha tramitado el Comité Cívico con preguntas prefabricadas donde se ha instrumentalizado una agenda de la oposición política en el país”, explicó Siles.
Se distorsionaron los cabildos, ya no son una expresión de necesidades básicas insatisfechas, de demandas ciudadanas auténticas, sino son el escenario donde se instrumentaliza la agenda de la oposición política al Gobierno.
“Han perdido toda noción y autenticidad. Estos escenarios de práctica de la democracia directa han sido distorsionados por otro tipo de intereses y de desenlaces que nada tienen que ver con demandas ciudadanas, con una agenda política contrapuesta a la Constitución, planteando temas imposibles de alcanzar”, puntualizó Siles.
AEP