
El antiguo relleno sanitario de Morros Blancos comenzó una nueva etapa con el inicio de un proyecto de reforestación que busca convertir este espacio en un área verde de uso ambiental para la ciudad de Tarija. La actividad se desarrolló en el marco del Día Nacional del Árbol y tuvo como punto de partida la plantación de 500 árboles ornamentales en un terreno de aproximadamente 11 hectáreas.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, autoridades municipales destacaron que la intervención pretende cambiar progresivamente la imagen de un predio que durante años estuvo relacionado con la disposición de residuos y los impactos ambientales derivados de esta actividad. El alcalde Johnny Torres Terzo participó en la jornada y acompañó el inicio de los trabajos de recuperación y forestación del antiguo botadero municipal.

El proyecto contempla la conformación de un bosque urbano y un cordón ecológico que permitirá incorporar vegetación en una superficie considerable dentro del municipio. La iniciativa busca recuperar ambientalmente el terreno mediante la plantación progresiva de especies ornamentales y forestales, generando un nuevo espacio verde que contribuya a mejorar el entorno de la zona.
La jornada también contó con la participación de brigadas ambientales, colectivos juveniles, estudiantes de unidades educativas, grupos scouts y representantes de diferentes instituciones. Los participantes se sumaron tanto a la plantación de los primeros ejemplares como a las labores de limpieza y acondicionamiento del área, promoviendo la participación ciudadana en la recuperación del espacio.
Uno de los aspectos considerados dentro de la iniciativa es el cuidado posterior de los árboles. Representantes de plataformas y grupos voluntarios asumieron el compromiso de colaborar con el riego, seguimiento y mantenimiento de las especies plantadas, con la finalidad de garantizar que los ejemplares puedan desarrollarse y que la reforestación tenga continuidad durante las siguientes etapas.
Finalmente, la transformación de las 11 hectáreas de Morros Blancos plantea un cambio en el uso ambiental del antiguo relleno sanitario, con la perspectiva de consolidar un nuevo espacio verde para Tarija. La primera jornada, con 500 árboles plantados, marca el comienzo de un proceso que requerirá mantenimiento permanente y participación institucional y ciudadana para que el área pueda convertirse progresivamente en un bosque urbano y cordón ecológico.