
La producción agropecuaria del departamento de Tarija se encuentra respaldada por una planificación estratégica en la gestión del agua. Desde el Gobierno Departamental se impulsan acciones concretas para garantizar el acceso al riego en zonas productivas, fortaleciendo así la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
En contacto con el periódico digital El Guadalupano, el director del Servicio Departamental de Gestión Integral del Agua (SEDEGIA), Alan Echar, confirmó que los sistemas de distribución hídrica están siendo controlados de forma técnica y eficiente. “El monitoreo constante de los embalses y la regulación de los ciclos de riego nos permiten asegurar el abastecimiento necesario para la siembra que inicia en estas semanas”, afirmó.
Echar explicó que se han coordinado acciones con los comités de regantes de las principales cuencas, priorizando un uso racional del agua y evitando pérdidas por filtraciones o aperturas no autorizadas. Esta tarea incluye visitas de supervisión a las principales presas del departamento, como Calderas, San Jacinto, y otras del Chaco y los valles.
Uno de los logros destacados es la implementación de cronogramas de riego por sectores, lo cual ha permitido mejorar la eficiencia en la distribución del recurso. Esta metodología también ha sido acompañada por jornadas de capacitación para agricultores, orientadas al uso responsable del agua.
El SEDEGIA también ha reforzado la vigilancia de los niveles de almacenamiento en las presas, considerando los efectos del cambio climático y la reducción de precipitaciones. Las decisiones operativas responden a estudios técnicos, incluyendo caudales mínimos ecológicos para preservar el equilibrio ambiental.
Además, se ha dispuesto la intervención inmediata en aquellos sistemas que presenten fallas o fugas, con el fin de evitar el desperdicio y asegurar el abastecimiento continuo para toda la campaña agrícola.
El Gobierno Departamental de Tarija ratificó su compromiso con el sector productivo, entendiendo que el riego oportuno es clave para sostener la economía de cientos de familias campesinas. “Sin agua, no hay producción; y sin producción, no hay desarrollo”, recalcó Echar.
Finalmente, se hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana en el uso del agua, destacando que el éxito del manejo hídrico depende del trabajo conjunto entre instituciones públicas y comunidades beneficiarias.
