
La Terminal de Buses de Tarija continúa sintiendo el impacto de la crisis por el desabastecimiento de combustibles. El director de la institución, Erlan Velásquez, informó que la reducción en la disponibilidad de diésel ha provocado una disminución en las frecuencias de viaje, afectando tanto a las empresas de transporte como al movimiento económico generado durante la temporada de vacaciones.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Velásquez explicó que actualmente la terminal funciona con una importante reducción en sus operaciones, debido a que muchos buses deben permanecer durante varios días en filas para abastecerse de combustible. Señaló que las promesas de normalización no se han cumplido y que la situación continúa perjudicando al sector.

La autoridad indicó que varias empresas, que anteriormente despachaban hasta seis buses por jornada, ahora solo logran sacar tres o cuatro unidades, lo que reduce la cantidad de pasajeros y afecta a comerciantes, transportistas y demás actividades económicas vinculadas a la terminal. Asimismo, sostuvo que los retrasos en ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz impiden mantener las frecuencias habituales de los servicios interdepartamentales.

Respecto a las tarifas, Velásquez recordó que los precios oficiales de los pasajes están exhibidos en el ingreso de la Terminal de Buses y pidió a los usuarios denunciar cualquier cobro irregular. En caso de detectar incrementos no autorizados, recomendó presentar el reclamo correspondiente ante la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
Finalmente, el director expresó su preocupación por la prolongación de la escasez de combustible y afirmó que, mientras no se normalice el abastecimiento, continuará afectándose el transporte interdepartamental, la actividad económica y el flujo de viajeros que llegan y salen de Tarija.