
Aunque hay un asidero jurídico para el mecanismo, garantizado en el Estado de Derecho, no hay una oportunidad política. Se advirtió que la medida puede acrecentar lo que se quiere arreglar.

Analistas advierten que un revocatorio contra Luis Arce, si bien está garantizado jurídicamente, no tiene viabilidad ni oportunidad política. Señalan que de concretarse, detonará aún más conflictos.

“No es tanto lo jurídico, que sí tiene asidero. Lo importante es la viabilidad política y es algo que en este momento no se asoma por ningún lado. La división del MAS no alcanza las dimensiones como para alcanzar en un revocatorio que es muy complejo y requiere niveles de votación excesivamente altos como para improvisarse”, dijo el analista Róger Cortez.

En el cabildo nacional llevado a cabo el 25 de enero, en cinco de los nueve departamentos del país, se determinó revocar el mandato del presidente Luis Arce si en 30 días no otorga una amnistía para los “presos políticos”. El plazo dado se cumple el próximo sábado, es decir, dentro de cinco días.
“El cabildo manda pedir una ley de amnistía, caso contrario, iniciar un proceso revocatorio. El cabildo es la máxima expresión del pueblo y tiene que cumplirse”, afirmó Fernando Larach, quien el mismo día límite será posesionado como presidente del Comité Pro Santa Cruz.
Sin una oportunidad política
La revocatoria de mandato es el mecanismo constitucional a través del cual la ciudadanía, mediante sufragio, decide la continuidad o el cese de funciones de las autoridades elegidas por voto. Se activa por iniciativa popular y en una sola ocasión durante la gestión de la autoridad sujeta a revocatoria.
“Jurídicamente es algo que está constituido en las disposiciones actuales. Pero es muy diferente la oportunidad política de este tipo de acción. A mi modo de ver, Bolivia necesita entrar en un proceso de reconciliación, cualquier elemento que pueda derivar en conflictos puede ser perjudicial para este objetivo”, observó el historiador y analista político Pedro Portugal. La duda sobre esta acción no sólo es vista por los analistas, sino por los mismos actores políticos. Líderes de oposición manifestaron que es una medida que la población debe analizar mejor, para evitar resultados como los de 2008, cuando un revocatorio impulsó el gobierno del MAS y debilitó a la oposición.
Desde distintos sectores se observó que si se logra activar un revocatorio y que Arce pierda el poder, se deberá llamar a elecciones en los siguientes tres meses, es decir en el segundo semestre de 2023. El plazo sería muy corto para crear una estrategia de liderazgo en la oposición.
“Por otro lado, mientras no haya estructuras sólidas que regulen el cumplimiento cabal de esta acción, esta puede ser distorsionada y se corre el riesgo de acrecentar aquello se que se quiere remediar”, advirtió Portugal.
A su parecer, si debe hacerse un llamado a la voluntad popular, esta debe ser en 2025. “Hasta ese momento van a madurar todas las posiciones. De alguna manera será un marco político mucho más beneficioso que un revocatorio”, sostuvo.
Conflicto no resuelto que crece
El politólogo Ludwing Valverde señaló que esta conminación para el revocatorio es producto de un conflicto entre el Gobierno y Santa Cruz que no está siendo resuelto por las autoridades. Advirtió que si el revocatorio logra concretarse, solo entraremos en un conflicto aún mayor.
“El conflicto aún está latente y eso es lo que ha desembocado en esta conminatoria para promover un revocatorio. A todas luces, en el marco del derecho, forma parte del ejercicio de la democracia participativa, por lo que está garantizado por el Estado de Derecho”, dijo.
Pero no solo no se hace nada por solucionar el conflicto, sino que desde el partido oficialista se llama a medir fuerzas en un revocatorio y se desacreditan las demandas cruceñas. En ese marco, el vicepresidente del MAS, Gerardo García, advirtió que el revocatorio es un error que solo tuvo apoyo en el cabildo de Santa Cruz.
Dicho departamento es donde hay mayor apoyo y organización para impulsar el revocatorio. Si la medida se aplicara solo en esa región podría ser factible, sin embargo, se requiere tener apoyo en las nueve regiones del país.
“Este tema tiene a Bolivia en ascuas. No se ha superado el conflicto y si esta aplicación del revocatorio da frutos, seguramente estaremos nuevamente en un escenario de mayores conflictos en el país”, indicó Valverde.
Revocar o llamar a elecciones
Para el analista Róger Cortez, por el deterioro de las condiciones económicas y la conflictividad del país es más factible que Arce llame a elecciones a que vaya a un revocatorio. Pero advierte que el poder no es invulnerable.
“Veo el tema como una preocupación artificial, muy de los profesionales políticos y bastante alejada del sentimiento de la gente común. Pero eso puede cambiar muy rápido. Se están deteriorando algunos indicadores económicos que el MAS colocó como intocables durante su largo gobierno. Una muestra de lo dicho es la disminución de las reservas del país y el lento pero progresivo aumento de la inflación”, afirmó.
Si bien, en términos políticos, no ve ni comienzo ni final a la amenaza de revocatorio, eso no significa que “el régimen sea invulnerable”. Sostuvo que el Gobierno no puede continuar manipulando, maltratando, atropellando a ciertos sectores y manteniendo en la impunidad a sus funcionarios sin que haya un costo.
“Por ejemplo, un deterioro súbito de los indicadores mencionados puede hacer variar el humor social de una manera muy rápida. Esto podría llevar a que se plantee no un revocatorio, sino una situación tan complicada para el régimen del MAS que Arce, como lo conocemos, se sienta cercado e inclinado a adelantar una elección. Eso es más posible que pensar en un revocatorio, claro desde mi punto de vista”, finalizó el analista Cortez.
Pagina Siete