
La contaminación de la quebrada Víbora Negra, afluente directo del río Guadalquivir, encendió las alertas en Tarija luego de un diagnóstico técnico que confirmó la presencia de descargas continuas de aguas servidas. El secretario de Medio Ambiente de la Alcaldía de Tarija, Fernando Castellanos, informó que el vertido estaría relacionado con diferentes conexiones y problemas en la red de alcantarillado.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Castellanos explicó que el diagnóstico fue desarrollado de manera conjunta con Cosaalt, la fundación Agua Tuya y la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS). El estudio permitió identificar un flujo constante de aguas contaminadas hacia la quebrada, situación que representa un riesgo para el ecosistema y la calidad del agua del afluente.

De acuerdo con los resultados presentados, la quebrada recibe entre 12 y 13 litros por segundo de aguas servidas, aunque durante los horarios de mayor consumo el caudal contaminante puede alcanzar hasta 18 litros por segundo. Según la Alcaldía, este volumen tendría un impacto equivalente a las descargas sanitarias generadas por más de mil hogares, provenientes de viviendas y diferentes instituciones públicas y privadas.

El diagnóstico también estableció que aproximadamente el 50% de las descargas identificadas tendría su origen en colectores colapsados de la red de alcantarillado administrada por Cosaalt. Castellanos señaló que se trata de un problema estructural que tendría más de 30 años, por lo que la Municipalidad notificó formalmente a la cooperativa y estableció un plazo de 20 días hábiles para que pueda subsanar los daños identificados.
Paralelamente, la Alcaldía informó sobre acciones dirigidas a reducir otras fuentes de contaminación. Entre ellas se encuentra la adecuación de las conexiones del Coliseo San Roque y del Mercado El Dorado para evitar que continúen descargando sus efluentes hacia la quebrada. Asimismo, se notificó al Hospital San Juan de Dios por el vertido de aguas a altas temperaturas y se anunciaron controles sobre lavaderos clandestinos de vehículos.
Finalmente, Castellanos señaló que el objetivo de las medidas adoptadas es disminuir de manera significativa la contaminación de la quebrada Víbora Negra y proteger su conexión con el río Guadalquivir. La Alcaldía proyecta reducir hasta en un 70% los niveles de contaminación antes de finalizar el año, mientras se aguarda que Cosaalt atienda las observaciones y ejecute las acciones correspondientes dentro del plazo establecido.