
En medio de un escenario político marcado por la incertidumbre y la polarización, diferentes actores nacionales han comenzado a expresar su preocupación por la transparencia y la seguridad del proceso electoral previsto para agosto. La figura de Evo Morales y su reaparición activa en el escenario público genera cuestionamientos sobre las condiciones democráticas en las que se desarrollarán los comicios generales.
En conversación con El Guadalupano Periódico Digital, el exdiputado chaqueño Wilman Cardozo manifestó su inquietud por el panorama que se configura en el país. “Con Evo Morales libre y moviéndose políticamente, nadie puede asegurar que las elecciones de agosto vayan a desarrollarse con garantías. Lo que está en juego es la institucionalidad del Estado”, declaró tajantemente.
Cardozo remarcó que la desconfianza hacia el exmandatario no es nueva, pero que ahora se acentúa con el debilitamiento de las instituciones electorales. A su criterio, la sombra del caudillismo sigue latente y amenaza con condicionar los resultados del proceso electoral.
El exlegislador lamentó que sectores sociales afines al MAS estén recibiendo señales para reactivar estructuras partidarias que responden a intereses personales y no a un verdadero proyecto de país. “Se están organizando no para construir democracia, sino para recuperarla a la fuerza. Esa es la gran amenaza”, alertó.
Asimismo, cuestionó la falta de una postura clara del Gobierno central frente a la intención de Morales de reposicionarse. “No basta con declaraciones tibias. El país necesita saber si se respetarán las reglas del juego democrático o si vamos a ser testigos de un retroceso autoritario”, indicó.
Cardozo pidió a la ciudadanía mantenerse vigilante y llamó a los partidos políticos a priorizar la unidad nacional y la defensa de la legalidad. “Si no levantamos la voz ahora, en agosto podríamos enfrentar un escenario desastroso para la democracia boliviana”, advirtió.
También solicitó al Tribunal Supremo Electoral que refuerce su independencia y actúe con firmeza ante cualquier intento de presión o manipulación. “Es momento de que nuestras instituciones demuestren que están al servicio del pueblo, no de un grupo político”, enfatizó.
Finalmente, expresó su esperanza en que la comunidad internacional y los organismos de observación electoral puedan cumplir un rol activo para garantizar que el proceso electoral se desarrolle en condiciones plenas de transparencia, respeto y legalidad.