
La Fiscalía de Paraguay reveló que el narcotraficante Sebastián Marset realizó casi 1.000 vuelos desde Bolivia para trasladar droga, que tenía como destino Europa y África.
Tras la imputación de la Justicia paraguaya a la esposa de Sebastián Marset, Gianina García Troche, por lavado de dinero, se conocieron detalles acerca de los movimientos que realizó el narco uruguayo.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía paraguaya la primera vez que Marset ingresó a territorio paraguayo lo hizo bajo su identidad uruguaya; sin embargo, posteriormente usó el nombre de Gabriel de Souza Beumer y utilizó un pasaporte boliviano, presumiblemente falso.
Con ese documento boliviano, Marset visitó en reiteradas oportunidades Paraguay, pues su objetivo era instalarse en ese país y consolidar una alianza entre grupos criminales y conformar una organización internacional.
Asimismo, la Fiscalía paraguaya reveló que había tres grupos que operaban con Marset. El principal era el del uruguayo, el segundo era de su socio Miguel Ángel Insfrán Galeano y su familia y el tercer grupo se trataba de una “facción criminal de Bolivia”.
Paraguay
“Se encargó de proveer a las agrupaciones ilícitas unidas en Paraguay la sustancia estupefaciente consistente en clorhidrato de cocaína”, señala la Fiscalía paraguaya sobre la facción criminal boliviana.
Marset estableció la logística para que la droga llegue a Europa y África. La droga que recibía se transportaba de Bolivia hasta una pista clandestina en la reserva natural paraguaya ‘Cabrera Timane’, ubicada prácticamente en el límite de ambos países.
“Desde el mencionado establecimiento rural fronterizo se registran, aproximadamente, la cantidad de 961 vuelos, hasta otros establecimientos (…), entre los que se encuentra la ‘Estancia San Agustín’, utilizada para acopiar la cocaína”, señala la investigación.
La Fiscalía de Paraguay presentó el miércoles una acusación formal en contra Gianina García Troche por supuesto lavado de dinero proveniente del narcotráfico.0
Marset permanece detenido en una cárcel de Estados Unidos luego de su captura en Bolivia.
La Razón