
Pese a estos momentos de alarma, el avión logró estabilizarse y completar el aterrizaje sin consecuencias, en un hecho que ahora será objeto de investigación por parte de la autoridad aeronáutica.
De acuerdo con el reporte oficial, la aeronave con matrícula CP-2925, correspondiente al vuelo OB 400, notificó la contingencia a las 09:17. Ante esta situación, la tripulación activó los protocolos de seguridad establecidos, lo que permitió que el avión aterrice con normalidad en el aeropuerto Capitán Aníbal Arab de Cobija a las 09:34, sin que se registraran personas heridas ni daños materiales.
La DGAC precisó que se activaron los procedimientos de seguridad operacional en coordinación con Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), y anunció que realizará el seguimiento correspondiente conforme a la normativa vigente, con el fin de establecer las causas del incidente.
En paralelo, la propia aerolínea confirmó que el evento se produjo durante la fase de descenso. “Se presentó una alerta en el sistema de presurización durante el descenso”, señala el comunicado difundido este 16 de abril. Ante ello, la tripulación “actuó de manera inmediata”, aplicando los procedimientos establecidos e iniciando un descenso rápido conforme a los protocolos de seguridad operacional.
BoA añadió que, como medida preventiva, se activaron las máscaras de oxígeno para resguardar la seguridad de los pasajeros y la tripulación, y remarcó que la aeronave “aterrizó sin novedad” en Cobija, sin registrarse incidencias médicas a bordo. Asimismo, destacó la actuación “oportuna y profesional” de la tripulación y reafirmó su compromiso con la seguridad operacional.
Testimonios dan cuenta de momentos de tensión
Aunque el aterrizaje se desarrolló sin contratiempos, testimonios recogidos por el canal universitario TVU-Pando describen momentos de tensión en la fase final del vuelo.
Según el relato de uno de los pasajeros, el incidente se produjo a pocos minutos de llegar a Cobija, cuando la aeronave registró una caída brusca y se activaron las mascarillas de oxígeno. “El avión cayó con fuerza como para ir al suelo, pensamos que fue eso, botó todas las cosas, las mascarillas salieron, fue muy muy grave”, afirmó.
El viajero, que realizaba conexión desde Santa Cruz vía La Paz, señaló que el primer tramo del trayecto se desarrolló sin inconvenientes, pero en el segundo se sintió una “depresión” en la cabina. “Se sintió un vacío, todos los pasajeros estaban asustados”, relató, al indicar que incluso la tripulación evitó desplazarse debido a la inestabilidad.
Pese a estos momentos de alarma, el avión logró estabilizarse y completar el aterrizaje sin consecuencias, en un hecho que ahora será objeto de investigación por parte de la autoridad aeronáutica.
