
Las bajas temperaturas en Tarija han motivado una respuesta solidaria por parte de los Bomberos Voluntarios “Ángeles en el Fuego”, quienes este mes pusieron en marcha una nueva edición de su campaña de invierno, destinada a recolectar abrigo y donativos para familias que viven en condiciones de vulnerabilidad.
En contacto con El Guadalupano, el jefe del cuerpo de voluntarios, Juan Alberto Salazar, explicó que ya se han habilitado dos centros de acopio estratégicos para facilitar la colaboración ciudadana. “La solidaridad es el motor que impulsa esta campaña. Invitamos a la población a sumarse con lo que pueda”, expresó.
El primer punto de recolección está ubicado en el cuartel de los bomberos, sobre la avenida Circunvalación esquina Valle Grande, en el barrio 12 de Octubre. El segundo se encuentra en inmediaciones del centro de la ciudad, específicamente en la salteñería Jerez, a escasos pasos de la plaza principal.
Salazar destacó que la campaña busca atender principalmente a personas en situación de calle y a comunidades alejadas que carecen de recursos para enfrentar las noches frías. “Queremos llevar abrigo a quienes más lo necesitan, con donaciones que van desde frazadas hasta ropa de invierno”, señaló.
Además de los puntos físicos, los voluntarios están utilizando sus plataformas digitales para difundir la iniciativa y canalizar ayuda. A través de las páginas de Facebook “Ángeles en el Fuego” y “Legado del Sur” se publica información actualizada y los números de contacto para coordinar entregas.
Los organizadores recordaron que toda contribución cuenta, sin importar el tamaño. Incluso, indicaron que pueden pasar a recoger las donaciones en casos especiales, cuando las personas no puedan trasladarse a los puntos establecidos.
La campaña se mantendrá activa durante todo el invierno, y se prevé realizar entregas escalonadas en distintas zonas rurales y periurbanas del departamento, priorizando familias con niños y adultos mayores.
Los bomberos voluntarios reiteraron su llamado a la ciudadanía tarijeña a responder con generosidad. “Una prenda puede marcar la diferencia para alguien que pasa frío”, concluyó Salazar.
