
El debate sobre el futuro de la subvención a los combustibles vuelve a cobrar fuerza en Tarija, luego de que el alcalde Johnny Torres planteara la necesidad de revisar este beneficio estatal, advirtiendo que cualquier modificación debe realizarse con responsabilidad técnica y social.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Torres sostuvo que la medida “no puede improvisarse”, señalando que el país requiere una discusión seria que permita evaluar impactos y definir rutas graduales para una eventual transición en el precio de los carburantes.
El alcalde explicó que una eliminación súbita de la subvención podría generar incrementos inmediatos en el costo de vida, motivo por el cual considera imprescindible diseñar mecanismos de contención que reduzcan los efectos económicos sobre la población y los sectores productivos.

Según Torres, una alternativa viable sería aplicar cambios de forma progresiva, siempre que existan controles y una planificación que evite distorsiones en los mercados locales y nacionales. Advirtió que cualquier decisión tendrá repercusiones sensibles en las finanzas y en el bolsillo de los ciudadanos.
La autoridad remarcó además que este debate debe desarrollarse con criterios técnicos, alejándose de posiciones apresuradas o de interés coyuntural. Indicó que la complejidad del tema exige consensos y una visión de largo plazo.
Finalmente, Torres subrayó que no existe “una solución fácil” para el manejo de la subvención, pero insistió en que el país debe analizar alternativas que permitan equilibrar la economía sin afectar de manera drástica a la población.
