
En medio del creciente debate sobre el futuro del litio en Bolivia, resurgen posturas encontradas sobre su comercialización. Desde Tarija, el alcalde Johnny Torres Terzo emitió una severa crítica hacia la idea de vender este recurso estratégico bajo la modalidad de contratos a largo plazo, rememorando antecedentes que pudieron haber perjudicado económicamente al país.
En contacto con el periódico digital El Guadalupano, Torres manifestó su rechazo a la propuesta de Manfred Reyes Villa de vender el litio por los próximos diez años. Afirmó que ese tipo de decisiones comprometerían los intereses del Estado boliviano por depender de precios inciertos y políticas inestables a futuro.
La autoridad municipal recordó que en tiempos del expresidente Hugo Banzer ya se había intentado una maniobra similar, al querer comprometer los ingresos por hidrocarburos bajo una figura de “securitización”, lo cual, de haberse concretado, habría significado millonarias pérdidas para el país al no prever el alza del crudo en el mercado internacional.
“En aquella época se pensó en vender todo a un precio fijo de 30 dólares por barril, sin imaginar que después superaría los 180 dólares. Algo similar podría pasar si hoy vendemos el litio a largo plazo sin garantías”, reflexionó el burgomaestre.
Torres insistió en que esta estrategia de “vender a futuro” es frágil y altamente especulativa, y que el Estado podría terminar atado a condiciones que hoy parecen razonables, pero que en el tiempo resultarían desfavorables.
“No se puede jugar con los recursos del país como si se tratara de una apuesta. Hay alternativas más sensatas, como acceder a créditos internacionales que permitan mantener la soberanía del recurso sin hipotecar el futuro”, expresó.
Asimismo, cuestionó la falta de coherencia del Movimiento al Socialismo (MAS) al querer desarrollar toda la cadena del litio sin alianzas técnicas. “No se trata de improvisar. Necesitamos asociarnos con quienes tienen experiencia y tecnología, no experimentar con recursos valiosos”, enfatizó.
Finalmente, concluyó que la propuesta de Reyes Villa carece de una visión de largo plazo que beneficie a Bolivia. “Vender por adelantado no garantiza estabilidad ni rentabilidad. Hay que pensar en el país, no en negocios especulativos”, sentenció.
