
Con una gran afluencia de familias, alegría infantil y una muestra viva de la tradición chapaca, la fiesta de Santa Anita se desarrolló con total éxito en la calle Cochabamba, en pleno centro de Tarija. El evento, organizado por el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, ofreció un espacio donde niños y adultos pudieron reencontrarse con las costumbres locales a través de juegos, gastronomía típica y exposiciones artesanales.
En contacto con El Guadalupano Diario Digital, el director de Turismo del Gobierno Municipal, Edmundo Montellanos, expresó su satisfacción por la masiva participación. “Ha sido una jornada hermosa, con mucho entusiasmo. Ver a los niños vendiendo sus productos, y a las familias apoyando, nos llena de orgullo. Santa Anita no solo es tradición, es identidad”, manifestó.
Durante la actividad, los más pequeños asumieron el rol de comerciantes, instalando coloridos puestos con dulces, juguetes, miniaturas y artesanías hechas a mano, en una reproducción lúdica del mercado tradicional. El espíritu de la festividad se mantuvo intacto con música en vivo, bailes folklóricos y una gastronomía que deleitó a los asistentes con rosquetes, empanadas blanqueadas y refrescos típicos.
Montellanos destacó que este tipo de actividades fortalecen el tejido social y transmiten valores culturales a las nuevas generaciones. “Es una forma de enseñar desde la experiencia, que nuestras costumbres no solo se conservan, sino que se viven y se disfrutan”, sostuvo.
El evento también contó con la colaboración de unidades educativas, colectivos culturales y artistas locales, quienes dieron color y vida a una de las festividades más queridas por los tarijeños. La calle Cochabamba se convirtió en un corredor de alegría, tradición y creatividad infantil.
Desde la Dirección de Turismo se anunció que se continuará impulsando actividades similares en diferentes barrios, con el objetivo de descentralizar las expresiones culturales y hacerlas accesibles a todos los sectores de la ciudad.
Finalmente, Montellanos agradeció el apoyo de los padres de familia, instituciones educativas y ciudadanía en general, por mantener viva la esencia de Santa Anita. “Tarija sigue demostrando que su riqueza más grande es su gente y su cultura”, concluyó.
