
El presidente Rodrigo Paz cuestionó a los sectores que rechazan nuevos proyectos de explotación gasífera en Tarija y sostuvo que las decisiones políticas no deben frenar las oportunidades de desarrollo económico del departamento y del país. El mandatario defendió la necesidad de aprovechar el potencial hidrocarburífero de Bolivia para generar ingresos, atraer inversiones y atender las demandas sociales, aunque aseguró que esta actividad debe avanzar sin dejar de lado la protección del medioambiente.

Durante su intervención, Paz expresó su molestia frente a quienes se oponen a la explotación de gas y afirmó que el país necesita generar recursos para fortalecer su economía. “No puede ser que Tarija tenga tanto gas y cuatro loquitos, perdón que lo diga de esta manera, digan ‘no, no, esto no se puede hacer’”, manifestó el jefe de Estado, en declaraciones que vuelven a poner en discusión las posiciones enfrentadas sobre el desarrollo hidrocarburífero en la región.

El mandatario también recordó que Bolivia habría recibido más de 60.000 millones de dólares durante los últimos 20 años, principalmente por los ingresos provenientes del gas tarijeño. Sin embargo, cuestionó que esos recursos no se hayan traducido en suficientes inversiones productivas y oportunidades de desarrollo, señalando que esta situación habría contribuido a que varias comunidades permanezcan sin las condiciones necesarias para mejorar su calidad de vida.

En ese contexto, Paz anunció que su Gobierno trabaja en una nueva Ley de Hidrocarburos, que, según indicó, ya se encuentra lista y fue simplificada para facilitar su aplicación. La normativa tendría como uno de sus objetivos promover nuevas inversiones y fortalecer la exploración de hidrocarburos, aunque todavía no se conocen mayores detalles sobre su contenido ni sobre los mecanismos específicos que se establecerán para impulsar la actividad en el país.

Respecto a las áreas de exploración, el presidente planteó buscar nuevas oportunidades fuera del reservorio de Tariquía y mencionó resultados que calificó como favorables en el pozo Okinawa-Montecristo, además de señalar el potencial hidrocarburífero de la región del Chaco. Asimismo, sostuvo que Bolivia podría recuperar su capacidad exportadora de gas si logra concretar nuevas inversiones, al tiempo que propuso diversificar la economía mediante sectores como la minería, el turismo y otras actividades productivas.
Finalmente, Paz defendió el aprovechamiento de los recursos naturales como una vía para generar ingresos destinados a salud, educación e infraestructura, y reiteró sus críticas a quienes cuestionan los proyectos de explotación gasífera. Sus declaraciones reabren el debate en Tarija sobre el futuro de los hidrocarburos, la necesidad de atraer capitales y la importancia de establecer condiciones que permitan compatibilizar el desarrollo económico con la protección ambiental, especialmente en áreas de valor ecológico.
