
La frontera entre Bolivia y Argentina ha vuelto a ser centro de atención por el incremento de actividades ilícitas relacionadas con el contrabando hormiga de productos básicos, lo cual ha generado preocupación entre autoridades locales y representantes municipales.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, la concejal municipal de Tarija, Adriana Romero, informó que durante esta semana se desarrolló una inspección en la zona limítrofe, en el marco de una agenda binacional que también contempló la firma de un convenio en la ciudad de Salta, Argentina.
Romero explicó que la actividad permitió sostener reuniones con miembros de las Fuerzas Armadas bolivianas que operan en la frontera. A pesar del reducido personal, se destacó su labor en la incautación de productos esenciales que intentan salir del país sin autorización legal.
Entre los productos decomisados figuran carne, pollo, huevos y artículos de abarrotes. Según el reporte verbal emitido por los efectivos militares, estos insumos son sacados en pequeñas cantidades por pasos no habilitados, afectando la economía local y el abastecimiento interno.
“Nos preocupa que esta práctica se esté normalizando. No solo representa una pérdida económica, sino también una amenaza al acceso alimentario de los tarijeños”, manifestó Romero.
A raíz de estas observaciones, la concejal solicitó un informe detallado sobre los decomisos realizados, con el objetivo de contar con cifras oficiales que permitan tomar decisiones concretas desde el ámbito municipal.
Romero remarcó que es necesario fortalecer los controles fronterizos y establecer mecanismos de cooperación entre instituciones nacionales y departamentales para frenar la salida ilegal de alimentos.
Finalmente, destacó la importancia de mantener el diálogo con autoridades del país vecino para generar políticas conjuntas que garanticen el comercio legal y el respeto a las normativas vigentes.
