
El gigante estadounidense Pfizer y su socio alemán BioNTech solicitaron una aprobación de urgencia de su vacuna contra el coronavirus, en momentos en que el aumento de las infecciones provoca el regreso de los confinamientos que traumatizaron a miles de millones de personas y a la economía mundial a principios de este año.
“Nuestro trabajo para ofrecer una vacuna segura y eficaz nunca ha sido más urgente”, dijo el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla . “La solicitud en Estados Unidos representa un paso crucial en nuestro camino para ofrecer una vacuna contra la Covid-19 al mundo”. El director científico de la operación estadounidense para desarrollar una vacuna dijo que la luz verde definitiva probablemente llegaría en diciembre.
La vacuna de BioNTech/Pfizer y otra que está desarrollando la firma estadounidense Moderna han tomado la delantera en esta carrera.
La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) dijo que su comité consultivo de vacunas se reunirá el 10 de diciembre para analizar la solicitud de Pfizer y BioNTech.
“La FDA reconoce que la transparencia y el diálogo son fundamentales para que el público tenga confianza en las vacunas contra la Covid-19”, afirmó el director de la organización, Stephen Hahn, en un comunicado.
Señaló asimismo que la vacuna pueda estar disponible probablemente en la primera quincena de diciembre en Estados Unidos, que vive una nueva ola de infecciones que obligó a Nueva York a cerrar escuelas y a California a implementar toques de queda nocturnos.
La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen sostuvo que el bloque europeo podría aprobar ambas vacunas en la segunda quincena del mes próximo.
Sin solución rápida
Pero la controvertida y compleja cuestión de cómo acelerar la producción y la distribución de las vacunas significa que no habrá un alivio inmediato.
Y la última ola de la pandemia está golpeando con más fuerza que la primera, iniciada luego que el virus se propagara a partir de la ciudad china de Wuhan a fines del año pasado.
El total de muertes en el planeta ronda los 1,4 millones y las infecciones superan los 57 millones, aunque se desconocen las cifras reales, ya que los países se manejan con distintas metodologías para contabilizar y notificar los casos.
América Latina y el Caribe sigue siendo la región con más muertos, con más de 430 mil, y la segunda con más casos (12,2 millones), después de Europa, que suma 15,8 millones de contagios.
El jueves, México superó las 100 mil muertes en medio de un alza de los contagios, aunque las autoridades aseguran que los fallecimientos tienden a bajar y se deben principalmente a la preexistencia de “enfermedades crónicas”.
En India las infecciones superaron los nueve millones, solo por debajo de Estados Unidos, y algunos de sus cementerios se han quedado sin espacio.
En Estados Unidos, Donald Trump Jr., el hijo mayor del presidente Donald Trump, dio positivo a la Covid-19 y se encuentra realizando una cuarentena sin síntomas, informó un portavoz el viernes.
Oxford y AstraZeneca en la carrera por las vacunas
Los gobiernos están depositando sus esperanzas en una vacuna que pueda salvarlos del cierre de comercios y escuelas y de los confinamientos, que tienen consecuencias severas sobre la salud mental de la población.
Otra vacuna candidata, desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, ha demostrado ser segura y eficaz en adultos mayores.
Los países en desarrollo enfrentarán desafíos muy serios. La OMS pidió al G20 que ayude a cubrir una brecha de financiamiento de 4.500 millones de dólares de un programa para distribuir vacunas a nivel mundia.
La velocidad sin precedentes con la que las vacunas están siendo desarrolladas ha despertado alarma.
Sinopharm de China reveló el viernes que ya ha administrado su vacuna experimental a casi un millón de personas.
Pero el principal funcionario experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci, intentó disipar las preocupaciones sobre las candidatas de Pfizer y Moderna. “La velocidad del proceso no compromete para nada la seguridad ni la integridad científica”, dijo.
AFP Washington
