
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, sostuvo este lunes que los indicadores de la economía boliviana muestran que se está en un proceso adecuado de reconstrucción luego de tres golpes duros: gobierno de facto, pandemia del Covid-19 y la guerra Rusia-Ucrania.
«Los indicadores de la economía boliviana, inflación, reducción del déficit fiscal, crecimiento económico, mejora en las recaudaciones tributarias, reducción del desempleo, reducción de la pobreza, reducción de la desigualdad están mostrando que la economía boliviana está en un proceso adecuado de reconstrucción, de reconducción después de tres golpes duros: El gobierno de facto con su manejo económico, la pandemia y los efectos negativos de la guerra Rusia y Ucrania», sostuvo durante una evaluación de la economía del país.
Montenegro destacó que la tasa de crecimiento al tercer trimestre del 2022 fue de 4,3% donde se destacaron los sectores de transportes, electricidad, agropecuario, construcción, establecimientos financieros, industria manufacturera, entre otros.
«La economía boliviana crece con estabilidad de precios, reducción de déficit fiscal, reducción de la pobreza y la desigualdad, son elementos importantes», sostuvo.
Asimismo, destacó que Bolivia cerró 2022 con una inflación al 3,12% y explicó que en enero de 2023 se registró una inflación acumulada de 0,3%. «Sigue siendo la economía boliviana una economía con la tasa más baja de la región», indicó.
La industria manufacturera impulsa el valor de las exportaciones, dijo Montenegro, quien también resaltó las cifras de importaciones.
Resaltó el saldo comercial positivo para Bolivia y las recaudaciones tributarias que pasaron de Bs 49.018 millones a Bs 58.668 millones.
Montenegro también resaltó las cifras de la inversión pública.
Asimismo, Montenegro indicó que Bolivia está en el nivel más bajo de endeudamiento con respecto al tamaño de su economía del 29,9%.
Citó que el nivel de las reservas se redujo y advirtió que en el gobierno de facto entre octubre de 2019 y octubre de 2020 las reservas cayeron de $us 6.830 millones a $us 5.221 millones en un año. «En un año se perdió más que en 28 meses», dijo.
Según Montenegro, debe haber una explicación sobre a dónde se fueron los recursos en el gobierno de facto.