
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, expresó su profunda preocupación por el impacto económico y social que generan los bloqueos registrados en diferentes regiones del país, señalando que la situación ya alcanzó niveles “muy duros y precarios” para miles de familias bolivianas. La autoridad advirtió que, aunque Tarija no participa directamente de las medidas de presión, el departamento también sufre graves consecuencias debido a la paralización del comercio, el turismo y el transporte.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Torres afirmó que actualmente Tarija enfrenta severas dificultades de conexión con el resto del país, debido a que prácticamente la única vía habilitada es la ruta hacia Santa Cruz y además en condiciones deterioradas. Añadió que la salida hacia Bermejo y la frontera con Argentina continúa siendo una alternativa limitada frente al complejo panorama nacional. “No recibimos flujo turístico ni comercial y eso golpea directamente a la economía regional”, sostuvo la autoridad municipal.
Respecto a la decisión del presidente de reducir salarios dentro del Gobierno nacional, Torres indicó que se trata de una determinación asumida exclusivamente por el mandatario y su gabinete ministerial. Explicó además que la medida no afecta al personal técnico ni profesional de la administración pública, tal como fue aclarado por el propio jefe de Estado, evitando así un impacto mayor sobre trabajadores especializados del aparato estatal.
Sin embargo, el alcalde señaló que estas decisiones no han generado ninguna reacción positiva entre los sectores movilizados ni parecen haber contribuido a disminuir el conflicto social. Según explicó, tanto el cambio de ministros como la reducción salarial pasaron prácticamente desapercibidos para los grupos que mantienen los bloqueos, situación que evidencia que las demandas actuales tendrían un carácter eminentemente político.
Torres manifestó que, a su criterio, el principal pedido de los sectores movilizados continúa siendo la renuncia del presidente, motivo por el cual considera urgente abrir espacios de diálogo y negociación que permitan encontrar consensos. En ese sentido, insistió en que desde el sur del país se exige una salida pacífica al conflicto mediante acuerdos que permitan levantar las medidas de presión y recuperar la estabilidad nacional.
Finalmente, la autoridad edil remarcó que no pretende descalificar las acciones adoptadas por el Gobierno nacional, aunque advirtió que los hechos muestran que dichas medidas todavía no logran modificar el escenario de conflictividad. Por ello, reiteró la necesidad de construir alternativas de solución mediante el entendimiento y el consenso político, evitando que la crisis continúe profundizando el perjuicio económico y social para todos los bolivianos.