
Seis de ellos declararon el lunes 22 de mayo, cinco el martes y el último el miércoles.
La comisión de fiscales del caso denominado Senkata emitió citaciones y tomó la declaración, en calidad de testigos, a 12 jefes policiales que el 19 de noviembre de 2019 cumplían servicio. Se presume que fueron parte del contingente que, con respaldo de las Fuerzas Armadas (FFAA), operó para desbloquear el ingreso a la planta de combustible de YPFB, la cual estaba cercada por grupos afines al MAS, que impedían la distribución de gas licuado, principalmente.
“La comisión de fiscales conformada por Iván Cernadas, Fabio Maldonado, Walter Lora y Miguel Cardozo, con las facultades otorgadas por ley (…) requieren, a petición de parte y en mérito a la necesidad de contar con mayores elementos de convicción en el presente caso, proceda a notificar de manera urgente a los funcionarios policiales”, señala parte del requerimiento fiscal al que Página Siete tuvo acceso.
A continuación, en el documento se enumera el nombre de 12 oficiales. Seis de ellos declararon el lunes 22 de mayo, cinco el martes y el último el miércoles.
La citación fue emitida el 16 de mayo y se entregó al Comando General de la Policía dos días después, para que notifique a los uniformados. Dentro de este caso están imputados varios jefes militares, tanto del Ejército como de la Armada, además de los exministros de Gobierno y la Defensa, Arturo Murillo y Fernando López.
En abril de este año, la Fiscalía también imputó por genocidio, homicidio, lesiones graves y leves a la expresidenta Jeanine Añez, quién renunció a su defensa dentro de este proceso como medida de protesta porque considera ilegal su juzgamiento en la justicia ordinaria. Ella exige ser procesada en un juicio de responsabilidades en la Asamblea Legislativa, porque los hechos se dieron durante su gestión como mandaría del Estado.
“No estaba de servicio”
En contacto con uno de los oficiales citados, señaló que en la Fiscalía le pidieron informar sobre las acciones que su unidad desarrolló en esas fechas. La fuente, que pidió no ser identificada, señaló que en su caso, el 19 de noviembre de 2019, no estuvo de servicio debido a una baja médica, ya que días antes fue herido durante la contención de los grupos violentos que cercaron el aeropuerto de El Alto y bloqueaban la Autopista que une esa ciudad con La Paz.
“No estaba de servicio, ese es mi descargo. Veo con preocupación que estos procesos continúen sin dar con quiénes dirigían a los grupos violentos e insistan en implicar a los policías y militares que esos días sólo cumplimos con nuestro deber, para tratar de mantener la paz. Pero a la Fiscalía, al Gobierno actual parece no importarles identificar a quienes promovían la violencia que generaron el enfrentamiento que terminó con muertos”, señaló el uniformado.
“Esos días, estos grupos, a los que ningún tipo de explicación les importó, tomaron El Alto. Saquearon unidades policiales, se robaron armamento, incluso los alimentos (de la Unidad de Tránsito, en la avenida Juan Pablo II), precisamente, días antes golpearon brutalmente al sargento (Juan José) Alcón. Lo humillaron, haciendo que pida perdón de rodillas, pero esas vejaciones no les importa a fiscales o a la Procuraduría”, lamentó el oficial.
Militares
Uno de los primeros procesados dentro de este caso fue el general de Ejército y exdirector Ejecutivo Nacional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Luis Fernando Valverde Ferrufino, de 57 años. El oficial fue imputado y cuenta con detención domiciliaria por homicidio, lesiones graves y leves. El proceso fue iniciado luego de que el Gobierno de Luis Arce relegara a tres promociones de las FFAA.
Según la acusación, el 19 de noviembre de 2019, alrededor de las 10:30 se ejecutó un operativo policial-militar para el reabastecimiento de combustible en las ciudades de La Paz y El Alto desde la planta de YPFB, ubicada en Senkata, hasta el Regimiento Ingavi en la urbe alteña. Sin embargo, cuando las cisternas se encontraban en camino, se presume que los militares ordenaron que seis mecanizados blindados, que escoltaban a las cisternas, regresaran a la planta de YPFB para rescatar al personal cercado por grupos enardecidos afines al MAS, momento en el que se produjo la muerte de 10 personas y decenas de heridos.
Pagina Siete
