
Con la finalidad de fortalecer las acciones de conservación ambiental y generar conciencia en las nuevas generaciones, la Gobernación de Tarija puso en marcha una actividad especial que involucra a estudiantes, autoridades educativas y equipos técnicos del departamento, enfocada en el fomento de la biodiversidad local.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el jefe de la Unidad de CODEFAUNA y Biodiversidad, Evelio Téllez, destacó que se logró sembrar más de 400 alevines de carpa en estanques de la comunidad de Rosillas, como parte de un programa que combina educación práctica con preservación de ecosistemas acuáticos. “Esta iniciativa se realiza en coordinación con la Dirección Departamental de Educación, Ciencia y Tecnología, quienes han sido clave para articular el proyecto con instituciones formativas”, apuntó.
Por su parte, el director departamental de Educación, Eriberto Calizaya, resaltó que este tipo de experiencias enriquecen el proceso académico de los jóvenes. “Estamos convencidos de que aprender haciendo tiene un impacto mucho más profundo en los estudiantes, especialmente en temas como el cuidado de la fauna y los recursos hídricos”, manifestó.
La actividad tuvo como protagonistas a los estudiantes de la carrera de Veterinaria del Instituto Tecnológico Emborozú, quienes no solo participaron de la siembra, sino también recibieron capacitación previa sobre el manejo adecuado y la importancia de estos ecosistemas. Carlos Goovanni Castillo Rearte, uno de los alumnos presentes, afirmó que la experiencia les permitirá aplicar sus conocimientos en futuros proyectos productivos y de conservación.
Hilda Farfán, rectora del Tecnológico Emborozú, explicó que vincular la formación técnica con iniciativas de preservación aporta significativamente a la preparación integral de los futuros profesionales. “Ellos no solo salen con conocimientos teóricos, sino con un compromiso real hacia el entorno donde viven”, subrayó.
Téllez informó que este es solo un primer paso dentro de un plan departamental para promover la piscicultura sostenible, buscando además abrir oportunidades productivas en comunidades rurales. “No se trata únicamente de un proyecto ambiental, sino también de fortalecer la economía local con alternativas que respeten el equilibrio natural”, dijo.
Al mismo tiempo, Calizaya aseguró que la Dirección Departamental seguirá impulsando este tipo de actividades en otros municipios, para que más unidades educativas puedan ser parte de estas experiencias transformadoras. “Queremos que se convierta en un modelo replicable en todo el departamento”, puntualizó.
Finalmente, todos coincidieron en que la siembra de estos alevines representa un esfuerzo compartido para proteger la biodiversidad de Tarija, mientras se fomenta la educación práctica y el compromiso ciudadano con el medio ambiente.