
La parte que se considera afectada envió varias notas para solicitar el pago de los beneficios, tras la muerte del coronel, en 2020.

Por medio de cartas dirigidas al ministro de Defensa, Edmundo Novillo, y al presidente de los militares del servicio pasivo, general Tomás Peña y Lillo, familiares del difunto coronel David Flores denunciaron que el apoderado de la autoridad, el exministro de la gestión de Evo Morales, Óscar Coca, comete una supuesta injerencia para impedir el pago del seguro de vida del uniformado a sus dos hijas.

“Por lo expuesto solicito a su autoridad recomiende la transparencia y celeridad en el presente caso a su apoderado (Óscar Coca) ante la Junta Superior de Decisiones de Cosmil (Corporación de Seguro Social Militar)”, señala la parte final de la carta enviada el 18 de octubre a Novillo por Pura Liliam Camacho Rojas; la nota contiene todos los antecedentes de la denuncia.

Desde el Ministerio de Defensa se informó a este medio que ese beneficio no fue aprobado en favor de un tercer supuesto descendiente y que ante lo expuesto por las hijas biológicas del coronel Flores “se solicitó un informe pormenorizado” a Cossmil, institución que a dos años de la muerte del uniformado aún no canceló el pago por el seguro de vida a las beneficiarias.
El 18 de octubre, Camacho, exesposa del militar fallecido, hizo llegar cartas al general Peña y Lillo, a los miembros de la Junta Superior de Decisiones de Cossmil (presidida por Novillo, representado por su apoderado, Coca) y a la gerencia general de esa institución.
Página Siete Digital tuvo acceso a copias de estas notas en las que la mujer explica que, por varias irregularidades, la mitad del dinero del “seguro de capital de defunción y capital de seguro de muerte”, que suma 1.137.400 bolivianos y que debía ser entregado a sus dos hijas, iba a ser destinado a beneficiar a un niño que resultó no ser hijo biológico de difunto, aunque lo reconoció y le dio su apellido.
Camacho sostiene que luego de su divorcio, el coronel Flores conoció a otra mujer con la que supuestamente engendró un niño. Sin embargo, ante las dudas sobre su paternidad, el militar recurrió a una prueba de ADN en un laboratorio particular, por medio de la cual, en septiembre de 2020, se verificó que no era el padre biológico.
Con estos resultados, el militar inició una demanda de “negación de paternidad”, la cual le fue concedida en el Juzgado Décimo de Familia de Santa Cruz. “Sentencia que fue confirmada en segunda instancia mediante recurso de apelación, con el auto de vista de fecha 30 de julio de 2021, dictado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia”, señala la carta dirigida a Novillo.
La hija mayor de Flores, Liliana, contó a este medio que su padre falleció en 2020, durante la pandemia de coronavirus, sin embargo, antes de morir, les contó de la sentencia de negación de paternidad, que tenía como respaldo el examen de ADN.
Ese mismo año ella, en representación de su hermana menor, solicitaron a Cossmil el pago del seguro de vida, pero éste se les negó por la demanda de la mujer que, pese a los fallos judiciales y no tener vínculo matrimonial con el difunto, insistía en pedir parte del dinero para su hijo.
Con todos estos antecedentes judiciales, las hijas denunciaron ante el ministro Novillo que la expareja y madre del niño dijo en tribunales que “mantenía comunicación con el apoderado (Coca) que representa a su autoridad en la Junta Superior de Decisiones de Cossmil.
Denunciaron que se busca “afiliar otra vez al menor de edad en Cossmil y que se le dé el 50% del dinero de los seguros”, señala la carta dirigida a Novillo.
Pagina Siete
