
El segundo más grande lago de Bolivia después del Titicaca, se ha convertido en un desierto en medio de un clima predominantemente cálido y seco, lo que ha acelerado un proceso que los expertos creen que podría ser irreversible, informaron la semana pasada medios local.
El lago Poopó, fue una vez una fuente de vida para los habitantes locales, que pescaban en sus abundantes aguas y cultivaban a lo largo de sus orillas. Ahora es un desierto.
Comunidades pidieron ayuda nacional e internacional hace más de 5 años. Hoy los expertos creen que es irreversible la recuperación del Lago.
BBC