
La Federación Sindical Única de Trabajadores Gremiales del Departamento de Tarija expresó su preocupación por las consecuencias económicas que generan los bloqueos registrados en distintas regiones del país, señalando que las medidas de presión ya afectan directamente el abastecimiento de mercadería, las ventas y la estabilidad de cientos de familias que dependen del comercio diario en el sur del país.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo gremial Nicolás Llanque manifestó que el sector atraviesa una situación complicada debido a que gran parte de la mercadería que llega a Tarija proviene de ciudades como La Paz, Oruro y Cochabamba, rutas que actualmente se encuentran afectadas por los conflictos sociales. Explicó que esta temporada es una de las más importantes para el comercio de ropa de invierno y otros productos, pero los bloqueos están impidiendo el normal abastecimiento.
El dirigente sostuvo que la paralización de carreteras provoca pérdidas económicas para comerciantes pequeños, medianos y mayoristas, debido a que no existe circulación normal de productos ni movimiento económico en los mercados. Aseguró que muchas familias gremiales viven del ingreso diario y que la falta de ventas está generando una fuerte preocupación en el sector, especialmente porque la situación económica ya era complicada antes de las movilizaciones.
Llanque también cuestionó al Gobierno nacional y pidió que se escuche a los sectores movilizados para evitar que el conflicto continúe creciendo. Señaló que durante la campaña electoral se prometió reactivar la economía y ordenar el país, pero afirmó que hasta el momento no existen resultados visibles que permitan mejorar la situación de los trabajadores y comerciantes que dependen de la actividad económica cotidiana.
Asimismo, indicó que si bien los bloqueos son utilizados históricamente como una medida de presión en Bolivia, considera que antes deben agotarse todas las vías de diálogo posibles. Remarcó que las protestas terminan perjudicando no solo al comercio minorista, sino también al transporte, a las importaciones, exportaciones y al conjunto de la economía nacional, generando enfrentamientos entre ciudadanos bolivianos.
Finalmente, el representante gremial señaló que por el momento su sector aún no definió si respaldará futuras movilizaciones convocadas por la Central Obrera Departamental, aunque aclaró que cualquier decisión será evaluada de manera orgánica y coordinada con las organizaciones afiliadas. Entretanto, reiteró el pedido de diálogo y soluciones inmediatas para evitar mayores perjuicios económicos a las familias tarijeñas.