
Las lluvias registradas en las últimas horas en la ciudad de Tarija pusieron a prueba el sistema de drenaje pluvial, que según reportes municipales funcionó de manera general adecuada, sin provocar situaciones de emergencia de gran magnitud.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde Johnny Torres señaló que realizó una inspección a primera hora de la mañana, verificando que los desagües operaron con normalidad. Afirmó que no se presentaron problemas mayores en la red pluvial durante la precipitación.
La autoridad indicó que, pese a la intensidad de la lluvia, solo se reportó una granizada de baja consideración y algunas familias del área de Guerraguayco se vieron afectadas temporalmente, aunque sin daños de gravedad en otras zonas de la ciudad.
Torres destacó que las bocatormentas funcionaron correctamente, pero reconoció que el caudal arrastró material y sedimentos, por lo que se dispuso la ejecución inmediata de tareas de limpieza para restablecer las condiciones adecuadas en las vías.
Asimismo, informó que algunas infraestructuras deportivas resultaron impactadas por la acumulación de agua y lodo. Equipos municipales ya se encuentran trabajando en el drenaje y la remoción de residuos para recuperar su operatividad.
La Alcaldía reiteró que se mantienen los monitoreos ante posibles nuevas precipitaciones, recomendando a la población evitar obstruir las bocatormentas y colaborar con el mantenimiento de áreas comunes para reducir riesgos durante la temporada de lluvias.
