
La Alcaldía de Tarija informó que los trabajos ejecutados en el embovedado de la zona Víbora Negra permitieron evitar nuevas inundaciones durante la reciente lluvia registrada el 27 de noviembre. Las tareas, que se extendieron por varias semanas, tuvieron como objetivo restaurar el funcionamiento del sistema de drenaje y reducir los riesgos para las familias del sector.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde Johnny Torres Terzo explicó que la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) retiró una gran cantidad de residuos acumulados. Señaló que esta intervención permitió que la lluvia torrencial caída el miércoles no provocara los problemas que se vivieron el año pasado ni durante las primeras precipitaciones de septiembre.
La autoridad detalló que fueron extraídos 28 cubos de basura del interior del embovedado, lo que permitió liberar el flujo del agua y disminuir la presión sobre las estructuras. Precisó que esta labor requirió un trabajo continuo del personal municipal debido al difícil acceso y la magnitud de los desechos acumulados.
Torres indicó que la limpieza integral forma parte de un plan de prevención que se ejecuta en distintos puntos críticos de la ciudad. El objetivo es anticipar posibles emergencias durante la temporada de lluvias, mediante intervenciones coordinadas entre diferentes unidades municipales.
Asimismo, destacó que se están realizando inspecciones periódicas para identificar nuevos riesgos y ejecutar acciones de manera preventiva. Según la Alcaldía, estas labores buscan garantizar la seguridad de la población y evitar que eventos climáticos generen afectaciones como en gestiones anteriores.
Finalmente, Torres exhortó a la ciudadanía a contribuir con el cuidado de los sistemas pluviales evitando arrojar basura en calles, canales y quebradas. Afirmó que la prevención requiere del compromiso conjunto entre autoridades y vecinos para mantener limpio el drenaje urbano y proteger los barrios ante futuras lluvias.
