
En un contexto marcado por la falta de políticas públicas sostenidas para personas con discapacidad intelectual, padres y tutores provenientes de las ciudades de Cobija, Sucre, Guayaramerín y Tarija sostuvieron un encuentro nacional en la capital chapaca con el fin de unificar esfuerzos y demandar mayor atención del Estado.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, representantes del sector señalaron que esta iniciativa busca visibilizar la situación de abandono institucional que enfrenta este grupo poblacional. “No se trata solo de caridad, sino de derechos”, enfatizó una madre participante del evento.
Durante la jornada, se abordaron temas críticos como la falta de centros de atención especializados, la carencia de profesionales capacitados en educación inclusiva y la escasa asignación presupuestaria para programas que beneficien a niños y jóvenes con discapacidad intelectual.
Los participantes coincidieron en la urgencia de que las autoridades, tanto municipales como departamentales y nacionales, diseñen e implementen políticas públicas reales y sostenibles que garanticen una inclusión efectiva en el sistema educativo, el acceso a salud integral y la participación plena en la sociedad.
Delegaciones de las cuatro regiones compartieron testimonios, propuestas y experiencias exitosas, en un espacio que también permitió conformar una red de coordinación interdepartamental con miras a impulsar una plataforma unificada de incidencia.
Asimismo, se subrayó que muchas familias enfrentan el desafío económico de cubrir los costos de terapias, medicamentos y servicios básicos de atención, lo que evidencia una deuda estructural del Estado con este sector vulnerable.
La reunión concluyó con la redacción de un pronunciamiento conjunto que será entregado a las instancias correspondientes, solicitando mesas técnicas de diálogo con los ministerios de Salud, Educación y Justicia para garantizar avances concretos.
Finalmente, los padres y tutores hicieron un llamado a la ciudadanía para generar mayor conciencia social, romper estigmas y construir una Tarija y una Bolivia verdaderamente inclusiva.
