
Tarija volvió a encender las alertas sanitarias tras confirmarse un nuevo caso de sarampión en el municipio de Yacuiba, correspondiente a un niño de dos años y medio que estuvo en contacto directo con pacientes previamente detectados. Este reporte incrementa la preocupación debido a las bajas coberturas de vacunación en sectores específicos del Chaco tarijeño.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el director del SEDES Tarija, Nils Casson, informó que con este último contagio el departamento suma nueve casos en total, de los cuales cuatro se concentran en Yacuiba. Además, recordó que los pacientes registrados anteriormente en Cercado y Méndez ya se encuentran recuperados y con sus cercos epidemiológicos cerrados.
Casson señaló que el principal obstáculo para contener la propagación del virus es la persistente renuencia a la vacunación dentro de una comunidad yacuibeña que mantiene coberturas inferiores al 50%. Esta resistencia, dijo, impide alcanzar los niveles de protección necesarios para cortar la transmisión.
El director del SEDES explicó que, si bien se ejecutan bloqueos epidemiológicos y barridos de vacunación en zonas con mayor predisposición, existen sectores donde las brigadas enfrentan rechazo. Incluso una unidad educativa presentó dificultades para permitir la inmunización, lo que agrava el riesgo de brotes.
Ante este escenario, Casson indicó que ya se solicitó a la Dirección Distrital de Educación intervenir de forma inmediata para garantizar la vacunación de los escolares, especialmente porque el inicio de las vacaciones complica el seguimiento a los menores en riesgo.
Finalmente, el SEDES reiteró su llamado a los padres de familia para permitir la vacunación, recordando que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y que la inmunización constituye la herramienta más efectiva para proteger a la niñez y evitar una expansión mayor en el departamento.