
El Concejo Municipal de Tarija impulsa una iniciativa para fortalecer el civismo y la identidad regional durante las celebraciones por los 452 años de la fundación de la ciudad. La propuesta busca que instituciones públicas, viviendas particulares y el transporte público exhiban la bandera rojo y blanco durante todo el mes de julio, con el propósito de revalorizar las tradiciones tarijeñas.

El presidente del Concejo Municipal de Tarija, Marcelo Zenteno, informó que presentará una ordenanza destinada a recordar y promover el cumplimiento de la normativa vigente que establece el embanderamiento de la ciudad durante las fiestas julias. Explicó que el objetivo es recuperar una costumbre que durante años caracterizó a las familias tarijeñas y reforzar el sentido de pertenencia de la población.

Zenteno señaló que, además de realzar los actos conmemorativos del 4 de julio, la iniciativa forma parte de una estrategia para impulsar el turismo, mostrando a los visitantes la identidad, cultura y hospitalidad que distinguen al pueblo tarijeño. Afirmó que el amor por la tierra y las tradiciones constituye uno de los principales pilares que se busca fortalecer desde la gestión municipal.
La propuesta contempla que las instituciones públicas y privadas, así como los domicilios particulares, coloquen la bandera de Tarija durante el mes de julio. Asimismo, plantea que las líneas de transporte urbano, incluidos los trufis, recorran la ciudad portando el símbolo departamental como parte de las actividades cívicas.
El presidente del Concejo recordó que antiguamente era una tradición que las familias conservaran y exhibieran la bandera departamental durante las fiestas julias, una práctica que con el paso del tiempo fue perdiéndose. En ese sentido, manifestó que la ordenanza pretende recuperar ese sentimiento de orgullo e identidad entre las nuevas generaciones.
Finalmente, Zenteno invitó a toda la población a sumarse a esta iniciativa y participar activamente de las celebraciones por el aniversario de Tarija, destacando que el embanderamiento de la ciudad representa una expresión de respeto por la historia, la cultura y el profundo amor que los tarijeños sienten por su tierra.