
La dirigencia del transporte pesado de Tarija advirtió que el sector continúa atravesando una grave crisis debido a la persistente escasez de diésel, situación que impide reactivar plenamente las operaciones de carga pese a la conclusión de los bloqueos que afectaron al país durante más de cincuenta días. Los transportistas aseguran que el abastecimiento continúa siendo insuficiente y que la falta de combustible ya provoca pérdidas económicas y retrasos en el traslado de mercancías.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el dirigente del transporte pesado de Tarija, Juan Carlos Borda, afirmó que los choferes ahora enfrentan un nuevo problema: permanecer hasta dos noches consecutivas haciendo fila en los surtidores para conseguir diésel. Señaló que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) incumplió el compromiso de incrementar los cupos de combustible destinados al departamento, situación que mantiene paralizada gran parte de la actividad del sector.

Borda rechazó la versión oficial que atribuye la escasez a una supuesta sobredemanda y aseguró que el problema responde a la falta de abastecimiento. Explicó que varios transportistas no pueden cumplir sus rutas debido a que no logran cargar combustible oportunamente, generando retrasos en la distribución de productos y afectando directamente la economía regional.El dirigente también alertó que la escasez ya repercute en otros rubros, como el transporte interdepartamental de pasajeros y el traslado de insumos estratégicos, entre ellos el cemento.
Asimismo, indicó que las filas, que inicialmente se registraban únicamente para cargar diésel, comenzaron a observarse también en los surtidores de gasolina, lo que incrementa la preocupación del sector.Ante este panorama, el transporte pesado solicitó una reunión urgente con autoridades de YPFB para exigir una solución inmediata al desabastecimiento. Según Borda, el objetivo es garantizar un suministro regular de combustible que permita restablecer las operaciones normales y evitar mayores perjuicios para los transportistas y la población.
Finalmente, el representante advirtió que, si no se adoptan medidas concretas en los próximos días, las bases del transporte pesado analizarán la implementación de nuevas medidas de presión. El sector considera que la falta de combustible ya no solo afecta a los transportistas, sino también al abastecimiento de productos y al normal desarrollo de la actividad económica en Tarija.