
Desde el 1 de enero a la fecha, 230 jueces en ejercicio han sido o son objeto de procesos disciplinarios iniciado por el Consejo de la Magistratura, esa cifra representa casi 20%, es decir 1 de cada 5, del total de 1.203 que existen en Bolivia, afirmó este miércoles en Sucre Manuel Baptista, el titular de esa instancia del Órgano Judicial.
“Queremos informar a la población boliviana que el Consejo ha atendido 230 casos en los que jueces están siendo investigados por posibles faltas disciplinarias”, declaró en conferencia de prensa el presidente del Consejo de la Magistratura.
Considerando el número total jueces en funciones: 1.203, Baptista calificó esta cifra como “altamente significativa” desde el punto de vista del control institucional, al destacar que el inicio de los procesos disciplinarios son resultado de un seguimiento constante al desempeño judicial y a la ética de los servidores públicos.
El presidente del Consejo aclaró que no todos los casos implican sanciones inmediatas, pero sí están bajo evaluación permanente. “Estos jueces están siendo observados por su labor y su conducta”, puntualizó.
Entre los casos más graves, se identificaron 41 jueces que enfrentan procesos por faltas gravísimas, vinculadas principalmente a decisiones fuera del ámbito de su competencia y otras infracciones al marco legal vigente. De comprobarse estas irregularidades, podrían derivar en destituciones inmediatas.
Nueve destituidos en seis meses
Según el informe oficial, hasta el momento: nueve jueces fueron destituidos, 41 enfrentan procesos por faltas gravísimas, 105 fueron sancionados por faltas graves y 21 recibieron sanciones por faltas leves.
Baptista recordó que, de acuerdo con la normativa, la acumulación de tres faltas graves puede ser considerada como una falta gravísima, por lo que enfatizó la necesidad de mantener una supervisión constante sobre la conducta de los operadores de justicia.
