
El alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, manifestó su preocupación por la situación política y económica que atraviesa Bolivia y sostuvo que la aplicación de un estado de excepción, por sí sola, no permitirá solucionar los problemas que afectan actualmente al país.

La autoridad municipal señaló que cualquier medida contemplada dentro del marco constitucional debería estar orientada principalmente a generar condiciones para recuperar la tranquilidad, promover un diálogo sincero y construir acuerdos que permitan encontrar respuestas concretas a la crisis.

En ese sentido, Torres planteó la necesidad de establecer espacios de concertación entre el Gobierno nacional, las gobernaciones y los gobiernos municipales, considerando que las decisiones deben tomar en cuenta la realidad y las necesidades de las diferentes regiones del país.

El alcalde también expresó su rechazo a los bloqueos de carreteras, debido a las consecuencias que generan sobre la población, el transporte y las actividades productivas. Advirtió que la interrupción de las principales vías de comunicación termina provocando dificultades para el traslado de productos y un incremento en el precio de los artículos de primera necesidad.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Torres remarcó que el nivel central del Estado debe asumir una posición activa frente a las demandas regionales y escuchar las propuestas planteadas desde los municipios, buscando soluciones mediante el consenso y no profundizando la confrontación.
La autoridad tarijeña afirmó además que los gobiernos municipales atraviesan una situación complicada debido a las dificultades para acceder a carburantes, problema que afecta directamente la prestación de servicios y el funcionamiento de las administraciones locales.
Torres hizo referencia particularmente al precio del diésel, que habría alcanzado los 18 bolivianos, situación que incrementa considerablemente los costos de operación y genera una mayor presión económica sobre los municipios.
Finalmente, recordó que desde Tarija se planteó como alternativa permitir la libre importación de combustibles mediante Certificados de Devolución Impositiva (CDI), propuesta que, según explicó, busca contribuir a garantizar el abastecimiento y reducir las dificultades que actualmente enfrenta el sector público y productivo.
El alcalde insistió en que Bolivia necesita soluciones construidas a través del diálogo y acuerdos entre los distintos niveles de gobierno, priorizando la estabilidad, el abastecimiento y el derecho de la población a trabajar.