
La creciente conflictividad social que se registra en distintas regiones del país continúa generando preocupación en autoridades e instituciones debido a sus efectos sobre la economía, el turismo, el comercio y la estabilidad democrática. En ese contexto, el presidente del Concejo Municipal de Tarija, Marcelo Zenteno, manifestó que la solución a la actual crisis nacional debe construirse mediante el diálogo y la concertación, evitando posiciones que profundicen la confrontación política.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Zenteno afirmó que los problemas que atraviesa Bolivia no encontrarán una solución a través de pedidos de renuncia presidencial ni mediante acciones que busquen alterar el orden democrático. Recordó que hace menos de seis meses la ciudadanía eligió a sus autoridades mediante el voto y sostuvo que corresponde respetar la institucionalidad y las reglas democráticas, independientemente de las diferencias políticas que puedan existir.

La autoridad señaló que los sectores movilizados deberían enfocar sus demandas en los problemas estructurales que afectan a la población, como la provisión de combustible, la situación económica, los salarios y otras necesidades urgentes. A su criterio, cuando una mesa de diálogo tiene como condición inicial la renuncia de una autoridad electa democráticamente, las posibilidades de alcanzar acuerdos reales se reducen considerablemente y se perjudica a miles de ciudadanos que esperan soluciones concretas.
Zenteno también pidió a los sectores movilizados asumir una actitud más abierta al entendimiento y al consenso, indicando que es necesario un “desarme espiritual” que permita construir espacios de diálogo sinceros y productivos. Asimismo, planteó que instituciones como la Iglesia Católica podrían contribuir a facilitar encuentros donde se prioricen soluciones viables y sostenibles para los problemas que enfrenta el país.
El presidente del Concejo advirtió que los efectos de los conflictos ya se sienten incluso en regiones donde no existen bloqueos, como ocurre en Tarija. Explicó que la imagen de Bolivia en el exterior se ha visto seriamente afectada, provocando una disminución considerable en la llegada de visitantes y turistas que temen no poder desplazarse libremente por el territorio nacional. Esta situación, dijo, perjudica a uno de los sectores económicos que comenzaba a mostrar señales de recuperación.
Finalmente, Zenteno remarcó que cualquier demanda social debe sustentarse en criterios técnicos, económicos y financieros que permitan evaluar su viabilidad real. Señaló que las soluciones no pueden construirse únicamente desde posiciones radicales, sino mediante el análisis responsable de las posibilidades existentes. En ese sentido, reiteró su llamado a privilegiar el diálogo, el respeto a la democracia y la búsqueda de consensos que beneficien a todos los bolivianos.