
Hoy, Venezuela llega a unas elecciones legislativas -cuestionadas sobre su transparencia- en medio de una gravísima crisis económica que tiene al 80% de los ciudadanos en situación de pobreza extrema. El Consejo Nacional Electoral (CNE) aseguró que todo está listo para los comicios que coinciden con la pandemia, que dejó 912 muertos en este país sudamericano.
Poco más de 20 millones de venezolanos están llamados a escoger 277 diputados entre unos 14.400 aspirantes. Entre los candidatos no están los líderes tradicionales de la oposición, pues optaron por abstenerse de participar en estos comicios por considerarlos fraudulentos.
La crisis económica
Según la Encuesta de Condiciones de Vida Venezolana (Encovi) -realizada entre 2014 y 2019-, el 96 % de los venezolanos se encuentra en la pobreza. Las mismas estimaciones aseguran que el 80% vive en la miseria y debe soportar los problemas diarios de la crisis, como los fallos eléctricos, la escasez de combustible, agua potable y gas doméstico o la depauperación de los servicios de salud, transporte e internet.
El país petrolero, además, acumula este año una inflación de 3.045,92% mientras que su moneda, el bolívar, se devalúa casi a diario frente al dólar estadounidense, la divisa con que se hacen la mayoría de las operaciones comerciales en Venezuela. Sólo en noviembre, el bolívar se depreció un 50,90% frente al dólar.
Además, el salario mínimo legal, devengado por unos 10 millones de obreros y pensionistas, se mantiene en 400 mil bolívares mensuales -es decir, menos de 40 centavos de dólar- mientras que una familia necesita cerca de 300 dólares para cubrir los gastos más básicos.
Los resultados
Quienes ganen mañana ocuparán sus escaños desde el 5 de enero de 2021, cuando se constituya la nueva Asamblea Nacional (AN, Parlamento). Esta nueva Asamblea disputará el reconocimiento internacional con la actual Cámara, de contundente mayoría opositora y liderada por Juan Guaidó.
Los diputados que respaldan a Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por unos 50 países, afirmaron que darán continuidad a sus gestiones pese a que la Constitución establece que su periodo acaba en cinco años, y ellos fueron investidos en enero de 2016.
El oficialismo, por su parte, desarrolló una intensa campaña política que violó las medidas sanitarias de la pandemia al incluir numerosas concentraciones multitudinarias que contaron con la participación de representantes del Ejecutivo.
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, encabezó varios actos proselitistas y planteó, en la recta final de la campaña, que dejará la presidencia si la oposición vuelve a ganar el Parlamento, un escenario prácticamente imposible debido a la configuración del proceso electoral.
Pese a que los grandes nombres de la oposición no acudirán a las elecciones, sí lo harán algunos de sus partidos que fueron intervenidos por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Tras la intervención el TSJ nombró como líderes de los frentes a antiguos militantes expulsados de las organizaciones y acusados de corrupción por sus excompañeros.
Las votaciones no serán reconocidas por la Unión Europea (UE) ni por la Organización de Estados Americanos (OEA) y, según proyecciones, la abstención será la protagonista de la contienda.
Ayer, el líder opositor venezolano Juan Guaidó reiteró su rechazo a los comicios e hizo un nuevo llamado a boicotearlos.
“El llamado a los venezolanos es a quedarse en casa (…), mañana es un día para demostrar rechazo, repudio (al gobierno de Nicolás Maduro)”, dijo en una conferencia de prensa.
EFE
