
El coordinador gubernamental en Tarija, Jorge Vaca Navajas, denunció presuntas prácticas de acopio y reventa irregular de gasolina en inmediaciones de estaciones de servicio, situación que, según afirmó, estaría contribuyendo a las largas filas registradas en los surtidores del departamento.

Vaca señaló que durante los controles se habrían identificado vehículos y motocicletas que realizaron dos o hasta tres cargas de gasolina en una misma jornada, además de personas que, según su versión, extraían el combustible de los motorizados mediante mangueras para posteriormente volver a abastecerse.

“Estamos encontrando a personas que cargan dos y hasta tres veces en el mismo día”, afirmó el funcionario, quien también mencionó casos en los que se habría observado el retiro de gasolina de motocicletas para realizar nuevamente una carga.
La autoridad consideró que estas prácticas estarían relacionadas con el contrabando y la comercialización irregular de carburantes, debido a que algunas personas estarían adquiriendo combustible por encima de sus necesidades habituales para posteriormente destinarlo a otros fines.
Vaca también sostuvo que YPFB mantiene la cantidad habitual de combustible destinada al departamento de Tarija y al municipio de Cercado, por lo que atribuyó parte de las dificultades actuales a la demanda generada por el temor de la población ante posibles modificaciones en el precio de la gasolina.
En ese sentido, señaló que los rumores sobre un eventual incremento del precio estarían provocando que conductores acudan de manera anticipada a los surtidores y realicen cargas adicionales, generando una mayor presión sobre la disponibilidad del carburante.
El coordinador gubernamental pidió a la población evitar compras motivadas por rumores y abastecerse únicamente de acuerdo con sus necesidades, al considerar que el acopio innecesario puede contribuir a incrementar las filas y favorecer la aparición de mercados paralelos.
Finalmente, Vaca remarcó la necesidad de fortalecer los controles sobre las cargas reiteradas de combustible, con el objetivo de identificar posibles casos de acopio, desvío o comercialización irregular y garantizar que la gasolina llegue a los usuarios que realmente la requieren.