
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) avanza firmemente en el cumplimiento del calendario rumbo a las elecciones nacionales, reafirmando su compromiso con la transparencia y la institucionalidad democrática. Esta semana se ejecutan pasos decisivos dentro del cronograma aprobado, incluyendo el sorteo que definirá la ubicación de las organizaciones políticas en la papeleta de sufragio.

En diálogo con El Guadalupano, el vocal del TSE, Gustavo Ávila, informó que este lunes se lleva a cabo una actividad clave del proceso electoral: el sorteo de posiciones en la papeleta. “Se trata de una etapa fundamental para garantizar igualdad de condiciones entre las fuerzas políticas”, explicó, al referirse a la actividad número 34 del calendario electoral.

El sorteo se realizará en la ciudad de La Paz a las 17:00 horas, con presencia de delegados de partidos y alianzas habilitadas. Este acto determinará el orden en el que aparecerán las candidaturas en el documento que será utilizado en todo el país durante la jornada electoral.
Ávila destacó que esta acción no solo cumple con un mandato técnico, sino que simboliza el trato equitativo a todas las organizaciones que participarán en los comicios. “Queremos que cada paso del proceso esté rodeado de confianza, apertura y legitimidad”, sostuvo el vocal.
De igual forma, el representante del órgano electoral adelantó que para el día miércoles está prevista la aprobación oficial de la papeleta de sufragio, que posteriormente será remitida para su impresión a nivel nacional.Estas actividades forman parte de un conjunto de más de 50 etapas que conforman el cronograma aprobado por el TSE, con plazos definidos que permiten avanzar sin contratiempos hacia la jornada de votación.
El ente electoral insiste en que el proceso continúa con normalidad y sin alteraciones, pese al contexto político complejo. “Nuestro trabajo es garantizar elecciones limpias y creíbles para toda la población boliviana”, remarcó Ávila.Con estos avances, el TSE busca consolidar un proceso transparente, participativo y técnicamente sólido, reafirmando su rol como garante de la democracia en Bolivia.