
La Gobernación de Tarija continúa gestionando alternativas que permitan enfrentar la compleja situación financiera que atraviesa el departamento. Entre las principales acciones se encuentra la búsqueda de mecanismos que otorguen mayor flexibilidad en el cumplimiento de obligaciones económicas, además de impulsar una discusión nacional sobre la redistribución de recursos y competencias entre los distintos niveles del Estado.

En diálogo con los medios de comunicación, el secretario de Economía y Finanzas de la Gobernación, Fernando Romero, calificó como positiva la reciente reunión sostenida con representantes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), aunque reconoció que no se alcanzaron todos los resultados esperados. Explicó que inicialmente la entidad financiera mantenía una posición centrada exclusivamente en el cumplimiento de las condiciones contractuales vigentes, pero posteriormente se logró abrir un espacio de negociación para analizar alternativas que alivien la presión económica que enfrenta el departamento.

Romero indicó que la principal propuesta presentada por la Gobernación consiste en modificar temporalmente la modalidad de pago de las obligaciones financieras mediante adendas extraordinarias a los contratos vigentes. La iniciativa plantea que los desembolsos previstos para el segundo semestre de la gestión puedan realizarse en cuotas mensuales en lugar de pagos concentrados, permitiendo una mejor administración de los recursos públicos sin afectar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
La autoridad aclaró que la Gobernación no está solicitando condonaciones ni periodos de gracia, sino únicamente una reprogramación que permita distribuir aproximadamente 23 millones de bolivianos que deben cubrirse entre julio y diciembre. Según explicó, esta medida otorgaría un margen financiero necesario para garantizar el funcionamiento institucional y la atención de las diferentes competencias departamentales mientras se estabiliza la situación económica.
Asimismo, Romero señaló que existe voluntad política para avanzar en soluciones estructurales, aunque consideró necesario fortalecer la posición de las gobernaciones a través de una agenda conjunta. En ese marco, anunció que la próxima semana se desarrollará una reunión entre gobernadores del país con el objetivo de consensuar demandas comunes relacionadas con la sostenibilidad financiera de las administraciones departamentales y la necesidad de impulsar un verdadero pacto fiscal.
Finalmente, recordó que Tarija dejó de percibir importantes recursos económicos debido a normativas vinculadas a la promoción y exploración hidrocarburífera. Por ello, la Gobernación plantea no solo la devolución de recursos correspondientes a la gestión 2025, sino también la búsqueda de mecanismos de compensación que permitan reducir obligaciones financieras vigentes. Romero enfatizó que muchas gobernaciones enfrentan dificultades similares y que una posición unificada permitirá exigir soluciones más efectivas al Gobierno nacional para garantizar la estabilidad económica de las regiones.