
La prolongación de los bloqueos en diferentes regiones del país continúa generando preocupación en el sector del transporte, que denuncia graves pérdidas económicas, daños materiales y cientos de conductores afectados por la paralización de las carreteras. A más de un mes del conflicto, los transportistas advierten que la situación se vuelve cada vez más insostenible para miles de familias que dependen de esta actividad.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo del Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Gabriel Pérez, expresó su preocupación por la falta de soluciones concretas al conflicto nacional. Señaló que el sector esperaba respuestas durante el pasado fin de semana, especialmente luego de los anuncios realizados por el Gobierno respecto a posibles medidas para restablecer la libre circulación; sin embargo, lamentó que la situación permanezca prácticamente sin cambios.

Pérez afirmó que decenas de transportistas continúan varados en distintos puntos del país, particularmente en el occidente boliviano, donde las carreteras permanecen bloqueadas. Explicó que conductores de buses, micros y transporte pesado atraviesan difíciles condiciones lejos de sus hogares, enfrentando problemas de alimentación, descanso y seguridad mientras esperan que se habiliten las rutas para continuar sus viajes.
El dirigente también manifestó su preocupación por los hechos de violencia registrados en algunos puntos de bloqueo. Indicó que varios vehículos de carga sufrieron daños cuando intentaron avanzar por rutas conflictivas y aseguró que existe inquietud dentro del sector por la presencia de grupos que actúan de manera agresiva contra quienes buscan ejercer su derecho al trabajo. Según afirmó, estos episodios incrementan la incertidumbre y el malestar entre los transportistas.
Asimismo, informó que durante la jornada sostendrán una reunión virtual ampliada con representantes del transporte a nivel nacional para evaluar la situación y definir futuras acciones. Explicó que las federaciones de distintos departamentos analizarán los efectos que los bloqueos están causando sobre el sector y debatirán posibles medidas destinadas a exigir una solución definitiva al conflicto que afecta a todo el país.
Pérez sostuvo que la paralización de las carreteras ya supera los 37 días y está provocando consecuencias económicas de gran magnitud. Aseguró que la interrupción del transporte perjudica no solamente a los conductores y propietarios de vehículos, sino también a comerciantes, productores y ciudadanos que dependen del movimiento constante de mercancías y pasajeros para desarrollar sus actividades diarias.
Finalmente, el ejecutivo señaló que una de las principales demandas del sector es que se garantice la libre transitabilidad en las carreteras nacionales. Indicó que las determinaciones que adopte el transporte tarijeño dependerán de los acuerdos que se alcancen con las federaciones de otros departamentos, especialmente Cochabamba y Santa Cruz. No obstante, reiteró que la prioridad es recuperar la normalidad en las rutas del país para que los transportistas puedan volver a trabajar sin restricciones y contribuir a la reactivación económica nacional.