
Ante la emergencia ambiental generada por el colapso del botadero municipal de Entre Ríos, situación que derivó en la quema de residuos cerca del ingreso a la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, las autoridades municipales de Tarija y Entre Ríos suscribieron un convenio interinstitucional para evitar mayores daños ecológicos y sanitarios.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, informó que se determinó recibir aproximadamente dos toneladas diarias de residuos sólidos que produce el municipio de Entre Ríos, las cuales serán trasladadas hasta el Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos de la capital. La autoridad explicó que la medida busca prevenir un desastre ambiental y proteger una de las áreas naturales más importantes del departamento.
Torres señaló que la decisión responde a un principio de solidaridad institucional, pero también a la necesidad urgente de frenar prácticas inadecuadas como la quema de basura a cielo abierto, que pone en riesgo la salud de las familias y el equilibrio del ecosistema en la zona de Tariquía.
Por su parte, el alcalde de Entre Ríos, Teodoro Suruguay, reconoció la crítica situación que atraviesa su municipio tras el colapso del botadero y agradeció el respaldo de la Alcaldía de Tarija. Indicó que esta medida permitirá dar una solución inmediata mientras se gestionan alternativas estructurales para el manejo adecuado de residuos.
Las autoridades coincidieron en que el convenio tendrá carácter temporal y estará sujeto a coordinación técnica entre ambos gobiernos municipales, con el fin de garantizar que el traslado y disposición final de los residuos se realice bajo normas ambientales vigentes.
Con esta acción conjunta, ambas alcaldías buscan mitigar el impacto ambiental, resguardar la Reserva de Tariquía y brindar una respuesta oportuna a la población, mientras se trabaja en soluciones sostenibles para la gestión integral de residuos en la región.