
El alcalde de Tarija, Jhonny Torres, informó que el Gobierno definió eliminar las subvenciones a los combustibles y otros derivados energéticos, una medida que obliga al municipio a analizar las posibles repercusiones económicas en la prestación de los servicios públicos.

La autoridad municipal explicó que el anuncio gubernamental genera preocupación por los efectos que podría tener en los costos operativos de las instituciones y empresas que dependen del consumo de combustibles para desarrollar sus actividades. En ese contexto, señaló que todavía se requiere conocer con mayor precisión el alcance de las disposiciones adoptadas.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Torres indicó que tomó conocimiento de las declaraciones del vocero presidencial sobre una posible indexación al dólar, mecanismo que buscaría evitar incrementos bruscos en las tarifas y permitir que los ajustes se apliquen de manera gradual.
El alcalde manifestó que el Gobierno municipal ya inició una etapa de evaluación y que sostuvo conversaciones con la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM), con el propósito de obtener información y analizar las consecuencias que podrían derivarse de estas medidas para las administraciones locales.
Entre los sectores que podrían verse afectados, Torres mencionó los servicios de recolección de basura y alumbrado público, debido a que sus operaciones requieren recursos económicos para garantizar su funcionamiento. Por ello, consideró necesario determinar cómo podrían modificarse los costos y qué repercusiones tendría esta situación en la gestión municipal.
Finalmente, la autoridad señaló que el municipio evitará emitir conclusiones anticipadas hasta contar con información suficiente y criterios técnicos que permitan establecer el impacto real de la eliminación de las subvenciones. Aseguró que, una vez concluido el análisis, se podrán realizar las valoraciones correspondientes sobre las medidas y sus posibles efectos en los servicios que recibe la población tarijeña.