
En medio de un escenario nacional marcado por la incertidumbre sobre el rumbo económico, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, expuso serias observaciones al manejo de los recursos naturales, apuntando directamente al Movimiento al Socialismo (MAS) como responsable del deterioro del sector hidrocarburífero en Bolivia.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Torres expresó su preocupación por las recientes declaraciones emitidas durante el debate presidencial, donde el candidato del MAS sugirió aplicar al litio la misma estrategia utilizada en los hidrocarburos. “Escuché con asombro esa propuesta, me parece un error que puede costar muy caro al país”, sostuvo la autoridad municipal.
Durante su intervención, el burgomaestre tarijeño lamentó que Bolivia haya pasado de ser un exportador consolidado a enfrentar problemas de abastecimiento interno. “Antes enviábamos gas al exterior con orgullo, ahora vemos a nuestra gente formando largas filas para conseguir gasolina o gas domiciliario, eso es un retroceso alarmante”, afirmó.
Asimismo, Johnny Torres responsabilizó al oficialismo por lo que calificó como una mala administración de los recursos energéticos. “No se trata solo de falta de previsión, sino de una política extractiva sin visión de futuro, que terminó consumiéndose lo que tenía que sostenernos por décadas”, cuestionó con dureza.
El alcalde subrayó que replicar ese mismo esquema con el litio sería un grave error. “Si el litio va a ser manejado como se manejaron los hidrocarburos, entonces nos esperan los mismos problemas o peores. Es un recurso estratégico que requiere planificación y tecnología, no improvisación”, añadió.
Torres recordó que las reservas hidrocarburíferas bolivianas fueron aprovechadas sin políticas claras de reposición ni incentivos adecuados a la inversión. “Comieron a la gallina de los huevos de oro, y ahora nos toca buscar afuera lo que antes exportábamos”, ilustró con preocupación.
De acuerdo con sus proyecciones, Bolivia podría iniciar importaciones de gas el próximo año, hecho que, según dijo, desnuda la fragilidad del actual modelo económico. “Pasar de exportadores a importadores es una vergüenza para un país que fue potencia en gas”, enfatizó.
Finalmente, instó a que el debate público sobre el litio se centre en la sostenibilidad y el desarrollo tecnológico, para evitar repetir la historia. “Todavía hay tiempo para cambiar el rumbo, pero eso depende de decisiones responsables y de pensar en el futuro, no solo en el presente inmediato”, concluyó Torres.
