
El escenario político en Tarija se torna cada vez más tenso tras las recientes denuncias que involucran presuntos actos de corrupción dentro del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Esta situación ha generado un profundo malestar en sectores afines al expresidente Evo Morales, que ahora cuestionan abiertamente la realización de las elecciones generales programadas para el 17 de agosto.
En contacto con el periódico digital El Guadalupano, la diputada Axeandra Zenteno sostuvo que “no existen garantías de transparencia mientras no se aclaren los supuestos sobornos que habrían implicado al magistrado Tahuichi Tahuichi”. Según dijo, el proceso electoral está seriamente viciado y no puede continuar bajo estas condiciones.
La legisladora afirmó que el movimiento evista considera “inadmisible” llevar adelante unos comicios sin antes conocer el verdadero alcance de los hechos de corrupción que, de confirmarse, pondrían en riesgo la legitimidad del futuro gobierno. “No podemos ir a las urnas con un árbitro que está bajo sospecha de recibir coimas”, insistió.
Zenteno subrayó que lo mínimo que exige su bancada es una investigación exhaustiva, imparcial y con resultados públicos. Además, indicó que la permanencia de autoridades judiciales y electorales cuestionadas genera un ambiente de desconfianza en la ciudadanía, que podría derivar en protestas masivas.
Por otro lado, la diputada apuntó que el caso Tahuichi Tahuichi debe servir para replantear la forma en que se designan a los magistrados del Órgano Electoral y del sistema de justicia en general. “Necesitamos reglas claras y procesos meritocráticos que impidan la infiltración de intereses oscuros”, remarcó.
Entretanto, diferentes organizaciones sociales que respaldan al ala evista del MAS comenzaron a movilizarse en varios municipios del departamento, advirtiendo que no permitirán la realización de las elecciones si antes no se sanea el TSE. Para ellos, el proceso ha perdido toda credibilidad.
Finalmente, Zenteno dijo que el bloque evista mantendrá reuniones permanentes para definir acciones políticas y legales que exijan un nuevo cronograma electoral, condicionado a que se esclarezca este y otros hechos que ponen en duda la imparcialidad de las instituciones del país.
Así, el clima preelectoral en Tarija y el resto del país sigue marcado por la incertidumbre, a la espera de los próximos movimientos tanto del TSE como de las fuerzas políticas que insisten en postergar los comicios para garantizar un proceso limpio y legítimo.
