
La ciudad de Tarija atraviesa una etapa de transformación en su modelo de gestión de residuos sólidos, dejando atrás prácticas que durante décadas afectaron al medio ambiente y a la salud pública. El antiguo vertedero de Pampa Galana, que por años concentró la basura de la urbe, ya no recibe desechos y se encuentra en proceso de cierre definitivo.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde municipal Johnny Torres informó que desde hace seis meses los residuos son canalizados hacia el Centro de Transferencia y Reciclaje (CTR), una instalación concebida para optimizar el tratamiento y aprovechar de mejor manera los materiales reciclables.
La autoridad explicó que el cierre de Pampa Galana marca un antes y un después en la administración de los desechos urbanos. “Hoy podemos decir que Tarija está dando pasos firmes hacia un sistema más moderno y responsable”, manifestó.
Según detalló, en el CTR se aplican procedimientos que permiten clasificar los residuos, separar aquellos que pueden reutilizarse y reducir la cantidad de basura que finalmente llega a disposición final. Este cambio, afirmó, no solo contribuye a mejorar el entorno, sino también a generar conciencia sobre la importancia del reciclaje.
El anterior relleno sanitario, agregó Torres, se encuentra en su fase final de clausura, con trabajos de cobertura y recuperación ambiental que buscan mitigar el impacto acumulado de años de operación. Esta tarea, dijo, representa un hito en la política municipal de cuidado ambiental.
La transición al CTR responde también a la necesidad de proyectar una ciudad más sostenible, con un manejo eficiente de los residuos y la incorporación de prácticas que generen beneficios económicos y sociales. “Queremos que Tarija sea una referencia en el país en cuanto a reciclaje y tratamiento de basura”, puntualizó.
El alcalde remarcó que este nuevo enfoque no solo depende de la infraestructura, sino también del compromiso ciudadano. En ese sentido, instó a la población a reforzar la cultura de la separación en origen, el reciclaje y el consumo responsable.
Con la consolidación del CTR, Tarija se posiciona en la senda de la sostenibilidad, cerrando un ciclo marcado por los pasivos ambientales de Pampa Galana y abriendo otro orientado a la innovación y la preservación del medio ambiente.
