
El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) reportó una disminución del ingreso de alimentos de contrabando en Tarija, tras reforzar los controles en diferentes puntos de vigilancia que operan las 24 horas del día. Durante las intervenciones se decomisaron productos como arroz, harina, aceite, dulces y frutas provenientes de Argentina.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el jefe departamental del Senasag en Tarija, Sitty Arandu Chávez, señaló que la presencia permanente de personal en los puestos de control permitió detectar productos que ingresaban de manera irregular al territorio nacional.

La autoridad indicó que la reducción del contrabando podría estar relacionada con los elevados precios de algunos productos en el vecino país, aunque aclaró que los controles continúan para evitar el ingreso de alimentos sin la documentación correspondiente y sin garantías sanitarias.
Entre los productos identificados durante los operativos se encuentran arroz, harina, caramelos, dulces, aceite, manzanas, peras y otras frutas. Según Chávez, parte de esta mercadería fue retirada de circulación y destruida en el punto de control del Botadero, debido a que se trataba de alimentos perecederos que no reunían las condiciones adecuadas para el consumo humano.
El responsable departamental explicó que algunas frutas presentaban un estado de conservación deficiente, situación que representaba un posible riesgo para la salud de los consumidores. Por ello, señaló que se procedió conforme a la normativa sanitaria, que establece la destrucción inmediata de los productos perecederos que no cumplen con los requisitos exigidos.
Asimismo, Chávez remarcó que el Senasag mantiene vigilancia permanente en los diferentes puntos de control para identificar el ingreso irregular de productos alimenticios y evitar que mercadería en condiciones inadecuadas llegue a los mercados y sea comercializada a la población.
Finalmente, la institución reiteró la importancia de los controles sanitarios y fronterizos para proteger la inocuidad alimentaria, prevenir riesgos para la salud pública y garantizar que los alimentos que circulan en el departamento cumplan con las condiciones establecidas por la normativa vigente.